A través de un comunicado de prensa, la empresa Comatel expone su visión sobre algunos aspectos que hacen a la regulación de la actividad en aquella comunidad española.
Dos nuevos decretos buscan limitar la libertad de empresa en nuestra Comunidad, por una parte con la modificación del Reglamento de Salones. No se puede llegar a entender como se pretende prohibir la instalación de salones de juego cuando existan otros salones de juego autorizados dentro de un radio de 800 metros…en una economía de mercado, como la nuestra, se debe reconocer a los empresarios libertad de decisión, no solo para crear empresas, sino también para establecer sus propios objetivos, y dirigir y planificar su actividad en atención a sus recursos y a las condiciones del propio mercado. Con este radio de exclusión de 800 metros habría muy pocas posibilidades reales de instalar nuevos Salones de Juego.
Si la Administración quisiera realmente planificar el juego en los salones en la Comunidad, bastaría para ello comparar el ratio de salones de juego por número de habitantes y vería que estamos en 1 salón de juego por cada 20.000 habitantes. En otras comunidades autónomas como la Andaluza el ratio por habitante es de 9.700, en Aragón es de 11.000, Canarias es de 8.500 y País Vasco es de 19.000.
Además la normativa comparada con las demás Comunidades Autónomas quedaría de la siguiente forma: Andalucía: 100 metros; Aragón: 300 metros; Baleares: 250 metros; Canarias: 200 metros; Cantabria: 150 metros; Castilla y León: 300 metros; Galicia: 300 metros; La Rioja: 200 metros; Murcia: 200 metros, País Vasco: 250 metros y Madrid: no existe.
Por otra parte, el proyecto de decreto por el que se quiere aprobar el Reglamento del Juego del Bingo, prevé que todas las salas puedan ampliar su horario en 5 horas diarias para otros juegos, aunque en esas horas no se desarrolle el juego del Bingo, es decir se creen 59 nuevas salas de juego de máquinas recreativas, salas que además de ofrecer lo mismo que un salón de juego pueda ofrecer el juego de máquinas exclusivas de bingo y todo ello con una duración de 17 horas diarias.
Para hacer rentable esas nuevas salas, ¿de donde cree la Administración que van ha salir los jugadores?, pues de donde salen siempre, de los jugadores cercanos, es decir de los salones de juegos y locales de hostelería próximos.
Una vez más se ve la incoherencia de una administración que no vive la realidad del sector, que para contentar a unos, se lo quita a otros, y que confunde una buena regulación sectorial con una continua modificación de los Reglamentos existentes, raro es el año donde esta Comunidad no se produce una modificación reglamentaria.
Además, ¿por qué cambian la redacción del artículo 7? ¿Qué quieren decir con limitar los puestos de juegos autorizados distintos a las máquinas A y B? ¿Cuáles son estos juegos? ¿Las apuestas solamente? O ¿las posibles VLT´s y juego Online?, o quizás algo que solo saben unos pocos y ellos. No creo que se deba dejar la puerta abierta de nuestros negocios en un reglamento…
