Las promesas de Berlusconi obligan a buscar un pacto con los ‘reyes del juego’

Silvio Berlusconi
Silvio Berlusconi

Letta perdona el 75% de multa a 10 gestoras de tragamonedas en busca de un pago rápido. Al suprimir el IBI el Ejecutivo necesita nuevos ingresos. Los italianos gastaron 84.000 millones de euros en 2012 en juegos de azar

Italia juega fuerte. Un paseo por las calles de cualquier localidad del país se convierte en un curso intensivo sobre los distintos modelos de juego de azar. Creciente apertura de salas de apuestas, máquinas tragamonedas en cualquier estanco o bar, y toda clase de rascas, quinielas y loterías en cualquier tienda. Una situación agravada por el número de ludópatas y por la vinculación a la mafia de muchos de estos negocios y cuya regulación siempre queda retrasada o disminuida por los sucesivos gobiernos.

El comienzo del nuevo curso político italiano viene marcado por el voto sobre la pérdida de inmunidad deSilvio Berlusconi, sin embargo, el encaje de bolillos presupuestario sigue siendo el otro gran dolor de cabeza del Gobierno de Enrico Letta. El primer ministro deberá abolir el IBI italiano – principal promesa electoral de Il Cavaliere y conditio sine qua non para apoyar al Gobierno –, por lo que necesita una nueva entrada para tapar un agujero que podría alcanzar los mil millones de euros.

Enrico Letta, primer ministro italiano
Enrico Letta, primer ministro italiano

Este socavón presupuestario pretende ser esquivado en parte con una maniobra permisiva con el juego, cuyos ingresos contribuyen a mantener en equilibrio el mastodóntico gasto estatal. El Tribunal de Cuentas italiano había condenado a pagar 2.500 millones de euros a 10 casas gestoras de 200.000 máquinas tragamonedas por evasión de impuestos – sobre una multa inicial de 98.000 millones -. El Gobierno Letta, en un guiño a estas gestoras y en un intento por conseguir un rápido ingreso para suplir al desaparecido IBI ha reducido  en cerca de un 75% la sanción, rebajándola hasta 600 millones. Los hechos sancionados se remontan al periodo entre 2004 y 2006, cuando 130.000 de esas máquinas se encontraban desconectadas del sistema informático estatal que controlaba los ingresos producidos en las tragamonedas.

Sin embargo, después de haber quedado mal con los votantes, Letta ha recibido un revés de aquellos a los que había echado una mano, que han dicho que no están dispuestos a pagar los 600 millones de la discordia. “Con estas condiciones, las empresas no se adherirán a la transacción”, explicaba en una entrevista a Il Corriere della Sera Massimo Passamonti, presidente de la patronal del juego. “Preferimos esperar a la apelación que seguro que nos dará la razón”, agregaba, dejando al Gobierno Letta con cara de circunstancias.

Un juego peligroso

Echar una mano a las tragamonedas puede salir caro a Letta por la vinculación de la mafia con el juego de azar. Uno de los implicados por el caso de las tragamonedas es Francesco Corallo – dueño de la empresa sancionada Bplus, que interesa a la española Codere –. Corallo es hijo de un boss de la Cosa Nostra – mafia siciliana – ya se encuentra a día de hoy bajo arresto domiciliario por un caso relacionado con la mafia y el juego de azar.

Se estima que la facturación de las salas de juego en manos de la mafia sería de unos 15.000 millones de euros anuales que se repartirían entre medio centenar de clanes. Al negocio del control de las salas de juego y de las máquinas tragamonedas se unen los usureros que ayudan de manera interesada al jugador.

Un negocio creciente en tiempos de crisis y es que en 2012 Italia fue el segundo país del mundo por gasto en juegos de azar, mientras que cuenta con unos 800.000 ludópatas. A lo largo del último año se gastaron oficialmente 87.000 millones de euros en el juego de azar, de los cuales la mitad fueron a parar a las tragamonedas. En una de las regiones más afectadas por el juego, los Abruzos – centro –, se llega a gastar el 5% de la renta per cápita local.

A río revuelto, ganancia de populismos

Con una posición tibia en una problemática que está llegando a despertar cierta conciencia social en algunas ciudades, era cuestión de tiempo que alguna fuerza populista enarbolase la bandera anti-juego en sede parlamentaria. De esta manera, este jueves el Gobierno Letta sufría un revés, cuando veía como triunfaba en el Senado una moratoria solicitada por la Liga Norte (fuera del Ejecutivo) para la apertura de nuevas salas de juego. “Nosotros creemos que hace falta un urgente cambio de ruta sobre este cáncer social y es por esto que hemos sido los primeros en denunciar la situación y en proponer una solución”, explicaba el senador de la LigaStefano Candiani.

De esta manera, los partidos y movimientos fuera del Gobierno se alían para intentar aprobar propuestas parlamentarias que intenten frenar el juego en un país con dos millones de personas en situación de riesgo de ludopatía. De esta manera, aparte de la Liga Norte, el Movimiento 5 Estrellas de Beppe Grillo también se encuentra muy activo en este frente, aunque sin haber logrado el éxito de sus compañeros de trinchera parlamentaria.

Con un jugoso pastel de impuestos, el juego parece que seguirá siendo intocable en Italia también con el Gobierno Letta. El resultado, más allá de perjudicar a los ludopatas afectará a todos los italianos, ya que si finalmente no se consiguen los millones para cubrir la promesa de eliminar el IBI, serán otros impuestos los que asolen los italianos. Rojo o negro, gana el Estado.

Carlos Caino para zoomnews.es

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