Importantes utilidades de los casinos populares y de barrio en Chile

De acuerdo a la Fiden (Asociación gremial de operadores, fabricantes e importadores de entretenimientos electrónicos), un estudio estadístico realizado por la entidad arrojó que cada máquina que se encuentra en un centro de entretención, también llamados “casinos populares”, genera en promedio 100 mil pesos mensuales de ganancias.

Según datos municipales, en Chillán existen al 28 de marzo de este año 103 patentes para locales de máquinas de juego, y de ese total, 26 corresponden a los llamados “centros de entretención”, esto es, locales cuyo único giro es la explotación de los llamados tragamonedas. El resto son locales de barrio, con menor cantidad de máquinas, y donde el negocio se comparte con la venta de abarrotes, frutas y verduras.
¿Cuántas máquinas tiene cada “minicasino” local? El municipio no maneja cifras exactas, aunque en promedio cada negocio tiene alrededor de 25 máquinas. Esto da una cifra total aproximada, sólo para centros de entretención, de 650 tragamonedas, los que se deben sumar a las máquinas de los 77 negocios de barrio restantes, que en promedio tienen tres máquinas cada uno. Esto da una cifra de 231 máquinas más, para generar en Chillán un total de 881 máquinas, número muy cercano al que maneja Fiden.
De hecho Ramón Sepúlveda, vicepresidente de la entidad gremial, explica que “con respecto a la información exacta de Chillán, aún no la manejamos porque se están bajando los datos, pero hay un ejercicio simple. Aproximadamente calculamos que todas las ciudades grandes como Chillán, por ejemplo, bordean las mil máquinas aproximadamente. Dentro del trabajo estadístico, una máquina en un almacén renta distinto a una en una sala de juegos. La máquina en el almacén deja aproximadamente al empresario 10 mil pesos semanales ($40 mil al mes) y por otro lado en la sala de juegos, el promedio asciende a 25 mil pesos semanales ($100 mil mensual)”.
¿Ganancias? Bajo esos parámetros de la industria, los tragamonedas de centros de entretención en Chillán mueven cada mes utilidades del orden de los 65 millones de pesos. Y si se suman las ganancias con las máquinas de los locales de barrio, que dejarían alrededor de 10 millones de pesos más, se llega a una cifra mensual de 75 millones de pesos sólo en juego.

Números anuales

De acuerdo a los datos entregados por la Superintendencia de Casinos de Juego, el Casino de las Termas de Chillán el año 2012 ganó 587.900 dólares, o sea algo más 276 millones de pesos. En cambio, los ingresos anuales de la industria de los tragamonedas en Chillán dejó 900 millones de pesos en ganancias, más de tres veces de lo ingresó al centro de apuestas de las Termas de Chillán.
Frente a las críticas que existen sobre el negocio, que según la misma Superintendencia es de azar, y por lo tanto ilegal, la Fiden desde hace años sostiene la tesis de que las máquinas tragamonedas son de destreza. Para Ramón Sepúlveda, el rubro genera un aporte además a los municipios, vía pago de patentes municipales, y estima que es urgente crear un marco regulatorio nacional, ya que no sólo se trata de los montos que la industria debiera dejar como parte de sus ganancias a los municipios, sino que el problema es mucho más amplio.
“Entiendo que en Chillán hay alrededor de 30 locales, cada local funciona como mínimo con 5 personas, hasta 8 personas distribuidas normalmente en dos turnos, lo que resulta en aproximadamente 180 empleados o puestos de trabajo. Lo importante para nosotros como industria de la entretención es que estamos buscando una regulación nacional que ayude a terminar con la disparidad de criterios que existe en muchas municipalidades del país. Algunos cobran mucho por máquina y otras no nos cobran. Esta disparidad de criterios nos gustaría terminarla con una norma nacional, una ley o decreto o lo que sea necesario. Queremos tener la tranquilidad y la certeza que a los empleados se les esté cotizando provisionalmente, que se paguen los impuestos como corresponde y que a los municipios se pague un valor acordado, incluso más allá de la patente”, asegura.
Y ejemplifica esa necesidad en que el año 2005 existían 10 mil máquinas, y hoy hay 700 mil máquinas en Chile. El 80% de los municipios concede permisos a través de ordenanzas y no existe un marco regulatorio. “Todos hablan de regular, pero nadie da ese paso”, indica el empresario.

¿Cuánto recibe Chillán por concepto de patentes?

Según datos entregados por la Municipalidad de Chillán, los centros de entretención generan ganancias municipales, por concepto de patentes, de poco más de dos millones de pesos semestrales. En Chillán la patente se paga por local, no por máquina, independiente que éste tenga una u 80 tragamonedas.
No obstante la realidad de otras urbes es diferente. De hecho en la misma Fiden admiten que varios municipios cobran patente por máquina, y esta equivale en promedio a 1 UTM ($40.000) semestral por tragamoneda. Si Chillán tuviera ese sistema, los ingresos actuales podrían aumentar a 35 millones de pesos semestrales, versus los 450 millones de utilidades cada seis meses, descontando los costos, que genera el rubro.
Sin embargo hay un problema. Según explicó Carlos Zúñiga, de Finanzas del municipio, “existen al 28 de marzo 103 patentes por máquinas entregadas en la ciudad de Chillán. De ellas aproximadamente el 65% corresponde a almacenes que funcionan con 2 ó 3 máquinas. Cada una de estas patentes, independiente de cuántas máquinas tenga funcionando, paga un monto mínimo de 19.980 pesos semestrales, porque se hace de acuerdo al capital que cada uno de ellos ha declarado en el SII. Ninguno declara tener más de 8 millones, el primer tramo. Hace seis años se cobraba 1,2 UTM por máquina, pero Contraloría emitió un dictamen hace aproximadamente tres años aclarando que no corresponde cobrar por máquina y desde entonces se cobra la patente por cada dirección donde se ubican las máquinas”.
Piden Avances en el Marco Regulatorio
En la Fiden plantean la estrategia que están desarrollando para validar y entregar un marco regulatorio a su multimillonario negocio. “Nos hemos traído como asesor en esta materia al ex superintendente de Casinos y dentro de nuestras propuesta está el que los locales dedicados exclusivamente a los juegos deban cumplir con cierto requisitos, como por ejemplo definir dónde tienen que estar emplazados, la seguridad, la iluminación y por otro lado los almacenes de barrio tienen que contar con un tope de máquinas, dos o tres. Creemos que aquí debiera ser parejo, que se fije un valor por máquina, también un impuesto adicional, hacer un aporte comunal para que la autoridad a su libre disposición cuente con recursos. Hay alguno municipios que cuentan con estos aportes para sus gestiones sociales y hay otros que no cobran y no tienen este concepto. Así como pagamos nuestros impuestos también esperamos que los municipios realicen las fiscalizaciones correspondientes para comprobar que las certificaciones que tengan estas máquinas sean de acuerdo a la ley”.
De hecho esta semana se reunieron con el equipo de senadores que presentaron la moción que busca mejorar el proyecto de ley que busca regular la explotación de máquinas “recreativas de premio programado”, como ellos las llaman, senadores Rincón, Bianchi, Rossi y Quintana, para junto a su asesor en esta materia, el ex superintendente de Casinos, Francisco Javier Leiva, presentarles sus alcances dentro de los cuales, el más importante a juicio del gremio, es contar con un Registro Nacional de Operadores que asegure el cumplimiento de las certificaciones, homologaciones y definiciones técnicas emanadas de los organismos competentes, al igual como se ha regulado en otros países de Sudamérica y Europa.
Para el Concejal de Chillán, Jorge Vaccaro, la mirada municipal debiera ser más estricta en Chillán. Plantea que en ausencia del marco regulatorio, no debieran funcionar. “Es una lacra social, voy a las poblaciones y me piden que por favor saque las máquinas, la ludopatía es tremenda, si no hay regulación, no debieran existir” afirma el edil.

El retorno a los usuarios

¿Realmente se gana con las máquinas tragamonedas? Ramón Sepúlveda explica cómo funciona el retorno. “Hoy no todos los fabricantes de juegos internacionales tienen el mismo porcentaje de retorno, y la regulación podría unificar este monto para que así la gente esté tranquila que jugar en una máquina o en otra es lo mismo”. Dependiendo de si el fabricante está en Australia, Estados Unidos o Asia, el porcentaje de retorno varía, aunque asegura que están sobre los porcentajes de las máquinas tragamonedas de los casinos establecidos.
El dirigente expone la diferencia entre los usuarios de los aparatos “Tipo B” que no clasifican para los casinos, sino para la calle: “Esto no es como el casino, voy al casino para probar suerte y hacerme rico, a ganar varios millones, acá es ir a entretenerse y de paso qué bueno que me lleve unas luquitas, si no me las llevo no importa, es como ir al estadio, voy, pago mi entrada, miro, me entretengo y me voy”, es la mirada del gremio.

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