ESTÁ BIEN, ALFONSO. NO NOS DEFIENDAS MÁS.

Las declaraciones que el director de la Oficina Antifraude de Cataluña Daniel de Alfonso realizara a propósito de Eurovegas son -en el mejor de los casos- aquellas de las que se puede aducir que lo sacaron de contexto o que no quiso decir lo que dijo.
Extrañamente y de todos modos, coincido con buena parte de su argumentación, pero no en los porqué.
Y es que Daniel de Alfonso tiene tan claro que Eurovegas es «la mejor inversión que pueda haber ahora mismo en el país» que sólo ve beneficios en el proyecto. «La gente que vendrá a dejar su dinero en el casino tiene una capacidad económica muy alta y no querrá prostitución en las calles, o drogas o delincuencia. Habrá mucha seguridad en los dos o tres kilómetros que tenga la avenida del recinto», explicó de Alfonso, que considera Eurovegas como «una inversión eterna» ya que «todo el mundo quiere ir algún día a Nevada».
En más de una oportunidad he expuesto los motivos por los cuales, a mi modesto entender, se vinculaba al sector del juego con la prostitución y la droga. Y he declarado también, so pena de ser tildado de inocente, que tal socorrida argumentación carece de sustento. Pero siempre desde la óptica de la más pura lógica de los negocios. Resulta que, para Alfonso, no habrá prostitución, drogas o delincuencia porque los concurrentes a Eurovegas serán… gentes de dinero. ¡Caramba, señor Alfonso, que parece que usted no ha estado jamás en alguna fiestecita privada de la altísima sociedad! Para que no me lo diga usted, debo reconocer que -lamentablemente- a mi tampoco me invitan muy seguido a tales fiestas, pero le aseguro que la he pasado requetebién en las muy contadísimas oportunidades que he tenido.
Debo decir que entiendo su argumento. En los lugares elegantes, en donde concurre gente de alto poder adquisitivo, todas esas cosas “sucias”, o no están, o no están a la vista. Es verdad y también puede ser una ventaja. Pero es una argumentación de muy bajo vuelo para defender un proyecto, y por fuerza es políticamente incorrecto, si me permite.
Entre los beneficios del proyecto, el director de Antifraude comentó, a título personal, que será una «gran inversión» por los «impuestos derivados del juego», además de que creará puestos de trabajo «estables y fijos» tanto directos como indirectos. Preguntado sobre una de las principales críticas de los contrarios a Eurovegas, la relación entre el juego y el blanqueo de capitales, de Alfonso recordó que el dinero «no tiene color» y que la persona que cometiese este delito «tendría el problema en su país no en el nuestro ya que no preguntamos de donde sale el dinero». Pese a esto matizó que se ayudaría al país de origen a perseguir un delito y admitió que los casinos son «un foco de atracción» del blanqueo de capitales aunque «no todo el mundo que juega lo hace». Y aquí debo intervenir otra vez para hacer notar lo desafortunado de estas declaraciones. Me dan ganas de pedirle que no defienda más al sector con estos argumentos. Porque lo que acaba de decir es que muy probablemente los inversores son delincuentes, pero como delinquen en otro lado, no debe importar.
El director de la Oficina Antifraude, que ha insistido que hacía estas reflexiones a título personal, se ha mostrado convencido de que Eurovegas no será un polo de atracción para prostitutas y delincuentes, como también sostienen los críticos con el proyecto. También considera que el complejo no potenciará la creación de un foco de corrupción local, ya que pese a que ahora se puede generar una venta de terrenos y originarse una cierta «especulación», será «sólo al principio», ya que cuando Eurovegas esté construido ya no habrá problemas. Por eso considera que será un proceso «transparente» y recordó que Antifraude no ha elaborado ningún estudio sobre esta instalación ya que no afecta a instituciones públicas.
Rubén Parra, sobre una nota publicada en elmundo.es
