EL JUEGO ILEGAL Y SUS RAMIFICACIONES
Acabada de formar la Comisión Parlamentaria de Inquérito (CPI) y nombrado su relator, el petista Oldair Cunha, Brasil espera empezar a depurar responsabilidades de una trama de corrupción que podría relacionar a un jefe del juego ilegal no sólo con políticos, sino también con empresas privadas, medio de comunicación y con la constructora de, entre otros muchos proyectos, el nuevo Maracaná.
Todo empezó cuando, a finales del pasado mes de febrero, fue arrestado en la llamada ‘operación Montecarlo’ Carlos Augusto Ramos, apodado Carlinhos Cachoeira, por estar a la cabeza de una red de juego ilegal que recaudaba dinero de forma fraudulenta con máquinas tragaperras desde hace más de 17 años.
La investigación policial ha ido destapando en las últimas semanas las relaciones del capo del crimen. El mayor implicado, hasta el momento, es el senador Demóstenes Torres, que se vio obligado a dejar su partido, el DEM, por haber intentado interceder a favor de Cachoeira.
Los otros dos principales políticos que podrían ser salpicados por el escándalo son los gobernadores de los Estados de Goiás y Brasilia,Marconi Perillo (PSDB) y Agnelo Queiroz (PT), respectivamente. Ambos se reunieron con la presidenta Dilma y ambos tendrán que declarar durante la investigación. Mientras que Perillo aseguró estar “tranquilo” y se declaró libre de sospecha, Queiroz no quiso hacer declaraciones a la prensa.
Pero no sólo al espectro político llegan los tentáculos de Cachoeira. La influyente revista ‘Veja’, habitualmente reveladora de casos de corrupción que salpican al gobierno, podría haber utilizado al jefe del juego ilegal para varios reportajes. La importante constructora Delta, concesionaria de decenas de obras públicas en todo el país, abandonó en los pasados días su participación en la remodelación de Maracaná debido a sus problemas para conseguir financiación después de que su nombre se viera relacionado con el de Cachoeira.
El ministro de deportes, Aldo Rebelo, tuvo que asegurar que su retirada no afectaría a los plazos marcados para la finalización del estadio. Los resultados de las próximas investigaciones esclarecerán hasta dónde llegan los tentáculos de este capo mafioso que ya en 2004 se hizo famoso por forzar la dimisión del senador Waldomiro Diniz al divulgar un vídeo en el que éste le ofrecía ayuda pública a cambio de unas propinas para financiar la campaña del PT y el PSB en Río de Janeiro.
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