04/08/25 09:03 hs.
El Senado Federal ha incluido en su agenda para el segundo semestre de 2025 un proyecto de ley que propone la legalización de los juegos de azar en Brasil.
La propuesta, actualmente en trámite en el Congreso Nacional, busca autorizar el funcionamiento de casinos, bingos y juegos de azar con animales, derogando la prohibición vigente desde 1946.
El proyecto de ley modifica la ley de delitos menores, que actualmente establece sanciones para estas actividades. La iniciativa busca legalizar un sector que ya opera de forma informal en el país.
El proyecto contempla la creación de un sistema de supervisión y fiscalización para garantizar la seguridad y la transparencia de las actividades de juego y apuestas. La propuesta también busca prevenir delitos como el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo.
De aprobarse, el Ministerio de Hacienda será el encargado de definir las reglas para el licenciamiento, seguimiento y autorización del funcionamiento de los juegos.
Los impactos previstos incluyen un aumento del turismo, la creación de empleo y el desarrollo económico regional. La regulación también podría estimular la inversión en infraestructura turística, como hoteles y centros de eventos.
«Al legalizar, de hecho, estaremos dando luz a una actividad que opera al margen de la ley, pero con el control del poder público, con la supervisión de los organismos reguladores, donde la población brasileña podrá recaudar impuestos que serán transferidos a los estados y municipios«, dice uno de los partidarios de la propuesta.
Los promotores argumentan que la medida traerá importantes beneficios económicos. «Se crearán millones de empleos y se invertirán miles de millones de reales en la construcción de estos grandes complejos turísticos. Y, por supuesto, todo esto impulsará el sector turístico nacional», declara el ponente de la propuesta, el senador Irajá Silvestre (PSD/TO).
A pesar de los argumentos presentados por los defensores, la regulación del juego enfrenta resistencia en el Congreso. Varios senadores se oponen a la legalización, alegando riesgos sociales como el aumento del endeudamiento familiar y el fomento de la ludopatía.
Esta situación está llevando a la gente al límite, y los brasileños ya no pueden con las deudas de juego. Si casas de apuestas como Bets están abiertas a menores de 49 años, el bingo y los casinos están abiertos al resto, desde los 49 años hasta la tercera edad. Así que no podemos permitir esto. Tenemos que proteger este tejido social, y con la gracia de Dios, ganaremos esta batalla junto con quienes, con cortesía y respeto, instan a sus senadores a votar en contra de esta locura», afirma el senador Eduardo Girão (NOVO-CE).

