22/08/25 09:40 hs.
Yamandú Orsi, presidente de la República de Uruguay, emitió un decreto en el que establece un impuesto a las apuestas, sea a través de “máquinas electrónicas de juegos de azar o de apuestas automáticas de resolución inmediata”.
La legislación, que también está firmada por Gabriel Oddone, ministro de Economía y Finanzas, expresa que es “conveniente estructurar las normas reglamentarias para la liquidación” de este tributo. De esta manera, se entiende al hecho generador del impuesto como cada apuesta en dinero, sin importar el medio en que se lleve a cabo (es decir sea en forma de fichas, monedas, billetes, dinero electrónico “u otros instrumentos similares que permitan materializarla”).
La norma establece que cada establecimiento que “explote el juego” en las modalidades referidas anteriormente deberá trasladar a la Dirección General Impositiva (DGI) el monto establecido para el impuesto. Al respecto, se fijó en 0,75 por ciento del total de la apuesta como la tasa del tributo a pagar.
El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) designó que la apuesta será “la suma en dinero originalmente arriesgada por el apostador, sin considerar las sucesivas ganancias que se generan a lo largo del ciclo del juego”. Será, pues, la DGI quien administre este impuesto y será el organismo quien liquide el tributo “en los términos y condiciones que establezca”.
Montevideo avanza en el traspaso de la operación de casinos al Estado
El intendente de Montevideo, Mario Bergara, confirmó que mantendrá una reunión con autoridades del MEF, con el objetivo de iniciar el traspaso de la administración de los casinos municipales al Estado nacional.
Como explicó Bergara, el encuentro, que aún no tiene fecha exacta, buscará concretar la transferencia de competencias hacia la Dirección General de Casinos (DGC), dependiente del MEF
Durante una entrevista en el Canal 5, Bergara sostuvo que “no tiene sentido que una intendencia gestione un casino”, y explicó que la razón por la que la Intendencia de Montevideo (IM) ha estado al frente de estos establecimientos responde a una cuestión meramente histórica. “No es una decisión conceptual, sino una herencia del pasado”, afirmó.
El jefe comunal señaló además que la IM no cuenta con políticas públicas en materia de juego, por lo que resulta lógico que el funcionamiento de estos espacios pase a manos del Estado nacional. “Tiene poco sentido que la Intendencia continúe gestionando un casino que además ha venido en decadencia”, apuntó.
De todos modos, Bergara remarcó que la idea no es cerrar los casinos, sino reorganizar su gestión bajo un marco más adecuado. “Se trata de que, de forma criteriosa, pasen a la Dirección General de Casinos, respetando los derechos de los trabajadores”, afirmó.

