Codere continúa en lenta recupareación

Codere sigue viendo lejana la ansiada recuperación del negocio que le saque de su complicada situación financiera. Esta seguirá sin llegar este año, a tenor de las previsiones que la compañía de juego mostró este miércoles tras presentar unos resultados, los del primer semestre, que siguen arrojando importantes pérdidas y cifras de ingresos lejanas a las que tenía antes de la pandemia.

Codere revisó ayer a la baja las estimaciones que lanzó en abril, cuando anunció su compleja reestructuración que dará a los bonistas la propiedad del grupo. Estas hablaban de un ebitda ajustado de 162,7 millones de euros. Sin embargo, como refleja en la presentación remitida a inversores y analistas, esa proyección baja ahora a una horquilla de entre 110 y 130 millones, lo que implica una rebaja del 32% en el escenario más pesimista. Algo que la compañía explica por la prolongada duración de los cierres y restricciones en su operativa física en los mercados de Italia, Argentina y Uruguay, y por una desescalada más lenta de lo previsto en el conjunto de su red ante la “incertidumbre que rodea la evolución de la pandemia”, con un especial foco en México, su principal mercado.

En el arranque del segundo semestre, Codere sufrió cierres en Argentina y Uruguay, hoy ya resueltos, mientras que sigue teniendo cinco salas sin abrir en México, donde habla de un “contexto más complejo”, ya que el alza de casos de Covid-19 no solo implica cierres y restricciones, sino también “una reducción en las visitas a nuestros salones”. También menciona la aplicación del pasaporte Covid en Italia para acceder a sus salas, “con un impacto incierto”.

Un contexto que durante el primer semestre del año le castigó de manera frontal. Codere cerró este periodo con una pérdida neta de 168,7 millones, si bien esta cifra es un 5% inferior a la que registró en el mismo periodo del año pasado. Entonces, eso sí, su operativa física quedó totalmente cerrada por los confinamientos a partir de marzo.

La generación de ingresos mostró una cierta recuperación durante el segundo trimestre, sobre todo en el mercado español, donde el fin del estado de alarma en mayo permitió un cierto retorno a la normalidad en su operativa. En el conjunto de su negocio, Codere registró entre abril y junio unos ingresos de 139,1 millones, un 9% superiores a los que registró entre enero y marzo. En el acumulado del semestre la facturación fue de 266,3 millones, un 16,2% inferior a la del mismo periodo del año anterior y muy lejos de los más de 700 que generaba antes de la pandemia.

Las buenas noticias son la mejora en España, donde los ingresos crecieron un 45% en el segundo trimestre frente al primero y donde en la segunda semana de agosto superó niveles de 2019; y el online, que crece un 34% y alcanza los 40 millones, representando ya el 15% de la facturación.

En el lado de los costes, destaca la abultada factura financiera de 79,5 millones entre enero y junio, un 50% más por los mayores intereses que ha tenido que pagar tras refinanciar sus bonos súper sénior de 250 millones 2020 y los bonos puente que emitió entre abril y mayo para garantizar su viabilidad.

Fuente: Cincodias.elpais.com

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