El Gobierno mendocino ahora autorizará la apertura de un nuevo casino

Se ubicará a unos tres kilómetros del centro del departamento de Tunuyán. La idea es que sea una «recreación de fin de semana» para la gente del Valle de Uco.

Uno por cuatro. Esa es la ecuación que pondrá en marcha el gobierno provincial en el Valle de Uco donde, tras el cierre de cuatro anexos del Casino central, abrirá a fines de marzo una nueva sala de juegos en las afueras de Tunuyán.

El gerente del Instituto Provincial de Juegos y Casinos (IPJyC), Andrés Lombardi, informó que en dos semanas lanzarán el pliego para la licitación. Lo que se busca con esta decisión es dejar un solo anexo del Casino Central en la zona, que permita la recreación de los habitantes del Valle de Uco.

Además se intentará evitar la concentración del juego en el casino del hotel Fuente Mayor, el único privado que funciona en la región.

“Queremos un perfil de casino que sirva para las personas que quieran salir una vez por semana y ver también un espectáculo”, explicó. “No buscamos el perfil de un jugador o un cliente que se gaste el dinero a diario, sino queremos que este casino se piense como una recreación del fin de semana”, añadió Lombardi.

Las autoridades tienen pensado que el nuevo casino se ubique a unos tres kilómetros del centro de Tunuyán, y se eligió esa zona porque se trata del departamento más poblado del Valle de Uco.

En cuanto a la licitación, en principio la concesión será por diez años y se buscará algún operador con experiencia en el mercado del juego. El privado deberá hacerse cargo del alquiler o compra del inmueble y el Instituto se hará cargo de la tesorería. En cuanto a las ganancias, se repartirá 50% entre el privado y el otro 50% para el Estado.

Cronograma de cierre de los anexos

Los anexos de Uspallata y Eugenio Bustos cerraron el pasado 25 de agosto. En tanto, está estipulado el cierre de la sala de juego de La Consulta para el 4 de enero, y los de Tunuyán y Tupungato dejarán de funcionar el 30 de marzo, fecha en que esperan poder abrir el nuevo casino.

En este sentido, Lombardi explicó que la decisión de no renovar las licitaciones obedece a varios motivos. Por un lado, estas salas de juego estaban teniendo un “impacto negativo” en las economías regionales, ya que la gente terminaba volcando su dinero al juego. Además la idea va en consonancia con la política de reducir el juego en la provincia.

Además algunos de los anexos ni siquiera daban ganancias. Según manifestaron tiempo atrás las autoridades del casino, los dos anexos de San Carlos y el de Uspallata generaban una pérdida de 5 millones de pesos.

En cuanto a la situación de los empleados, el funcionario del Casino indicó que son alrededor de 60 los que pasarán a disponibilidad durante seis meses, cobrando su sueldo como establece el estatuto del empleado público. Algunos serán reubicados y el resto serán indemnizados y dejarán de prestar servicios.

Transferencias para programas sociales

La Ley de Responsabilidad Fiscal obliga al Instituto Provincial de Juegos y Casinos (IPJyC) a transferir 35% de sus ganancias netas al Ejecutivo, dinero que se utiliza para  financiar programas del Ministerio de Salud principalmente.

Desde el organismo remarcaron que en lo que va del año se han transferido 80 millones de pesos, unos 14 millones de pesos más comparado con el mismo periodo de 2015. Además Lombardi dice que si todo “viene bien” a fin de año estarán superando los 100 millones de pesos.

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