La entidad mantiene en un número minúsculo los beneficios con respecto a 2014 El juego ilegal, un duro competidor

La Organización Nacional de Ciegos de España (ONCE) sorteó el peor año de la crisis en Almería de una manera aceptable. A pesar de la mala situación económica, la entidad siguió creando empleo y sus ingresos por sus productos de juego no se aminoraron de forma excesiva. Cristóbal Martínez, delegado territorial en Andalucía, Melilla y Ceuta; y Pascual Gualda, director de ONCE Almería, se mostraron satisfechos en la presentación de la Memoria 2014 por el buen rendimiento cosechado la última campaña.
En el capítulo de empleos, se crearon 125 durante el año 2014 en Almería. Aunque los resultados en la creación de puestos de trabajo fueron peores que en el 2013, donde se crearon 134 plazas, el descenso no hay sido significativo. En el territorio capitalino la ONCE, su fundación e ILUNION otorgaron ocupación laboral a 1.956 personas, de los cuales el 83% de ellos atesoraba algún tipo de discapacidad.
La organización tampoco sufrió un gran traspiés en las ventas. Ésta vendió en la provincia el pasado año cerca de 33 millones de euros en sus productos de juego, lo que supone un declive del 1,46% respecto a los datos del último balance. Las mencionadas representaron el 6,78% de la recaudación total de la organización en el cómputo global de Andalucía. Desde la ONCE tienen claras las causas de este decrecimiento en los beneficios. El impacto de la crisis, la creciente competencia legal de los juegos online y el gravamen del 20% a los premios superiores a 2.500 euros influyeron en ese descenso, además de otros factores como la repercusión del juego ilegal. Cristóbal Martínez hizo un inciso especial para el tema del juego ilegal. Este tipo tiene una incidencia decisiva y es que en Andalucía es una corriente muy arraigada, localizándose el 42% de él en la comunidad sureña.
En la provincia almeriense la institución repartió en el año anterior un montante de 16,27 millones de euros en premios que supusieron el 51% de la recaudación en el territorio almeriense. En su función social la ONCE destinó una cantidad nada desdeñable en Almería, 13,35 millones de euros, a inversión social dedicada a educación, formación, empleo, autonomía personal, apoyo psicosocial y acción cultural, entre otros.
En cuanto a la afiliación los resultados también fueron satisfactorios para la fundación en el pasado año. Cuarenta y siete fueron las personas que formalizaron su inscripción como nuevos afiliados tras perder la totalidad de su visión o gran parte de ella. Con estas altas la organización cuenta en la provincia con 1.037 miembros que representan el 6,62% de las personas ciegas y con discapacidad visual grave en Andalucía.
Cristóbal Martínez y Pascual Gualda se congratularon de la gran labor social ejercida por la ONCE, una entidad que solo representa el 6% de todo el panorama del juego español. Es más, se trata del único juego social del mundo. Martínez dedicó unas palabras a los ciudadanos capitalinos: «Por esto nos sentimos orgullosos de nuestra gente. Gracias a los almerienses por su contribución y acercamiento por consolidar nuestro modelo social. Ellos son los verdaderos protagonistas de los datos».
Con miras al futuro, Sánchez se mostró optimista: «Ahora nos toca seguir avanzando con fuerza, ser imaginativos y reinventarnos cada día para ampliar la participación de la ONCE en el mercado de juego».
elalmeria.es
