El juego en manos de Cristóbal López volvió al centro de la polémica que reiteradamente alientan los medios de comunicación hegemónicos y algunos políticos que siguen la línea que bajan esos medios.
Al exigir una “absoluta restricción al juego”, Gabriela Michetti, precandidata a la jefatura de Gobierno, recalentó la interna del PRO y puso en la mira el acuerdo firmado en la Ciudad de Buenos Aires que favoreció al “zar del juego”.
En la nota que publica el multimedios Clarín, se dice que la normativa votada en diciembre de 2013 en la Legislatura porteña por el macrismo y kirchnerismo exime a los empresarios del juego a pagar impuestos y los libera de cualquier litigio judicial por las tasas no cobradas por Ingresos Brutos, que ascendían a unos 2.000 millones de pesos. En contrapartida, se les aumentó el canon: pasó del 35% al 50% de las utilidades que llegan a Lotería Nacional, lo que implicaría unos $ 300 millones extra por año. Opositores aseguran que este cambio es sólo “cosmético” y sigue beneficiando a los empresarios del juego.
En el caso de Cristóbal López, esto incluye la explotación del casino del Hipódromo de Palermo y el Casino flotante de Puerto Madero, que le permitieron expandir su millonario negocio a través de las tragamonedas.
“Las concesiones las otorgó Lotería Nacional y las tragamonedas como el casino de Puerto Madero son jurisdicción federal”, plantearon a Clarín desde el entorno de López, en respuesta a la polémica desatada por las declaraciones de Michetti. Además, plantearon que los acuerdos “fueron criticados, pero están firmados. Sobre ese acuerdo están todos los controles existentes y nos controlan”. Y apuntaron a los medios: “Siempre rinde pegarle a Cristóbal”.
Un supuesto acuerdo por la concesión de los bingos volvió a mezclar a Macri, el kirchnerismo y López. La Ciudad pidió frenar la licitación cuando el tema trascendió en los medios. Son los límites de los que habla ahora Macri.
De todos modos, el corazón del juego son las tragamonedas: sólo cinco grupos manejan 27.803 máquinas en 35 salas de juego en todo el país. Cristóbal López tiene cerca del 50%. Esta variable de las salas de juego está en el centro de las sospechas por los débiles controles que -según denuncia la oposición guionada por los intereses de los medios hegemónicos- aplica Lotería Nacional a su facturación. Las concesionarias aseguran que cada máquina rinde $1.500 por día.
