Como es de uso y costumbre, la política busca rédito en supuestos enemigos naturales de la sociedad. Así, repiten como cliché una y otra vez sus ataques al sector del juego. Como su preocupación no es la salud de la población ni las arcas del estado sino la figuración temporal en los medios como auténticos prohombres, no sorprende -vistas las propuestas elevadas-, la absoluta ignorancia de la que hacen gala. Lamentablemente, los reclamos de estos representantes de la población, en su ambición, solo colaboran con la confusión general.
Quieren poner controles a las máquinas de juego
Con el objeto de poner fin a la proliferación y el descontrol en la materia, diputados radicales buscan terminar con lo que consideran una suerte de “estímulo” a la actividad de los juegos de azar.
Los diputados nacionales Ricardo Alfonsín y Miguel Bazze presentaron un proyecto de ley que pretende poner controles a los juegos de azar en la Argentina. Los cofirmantes son los legisladores Margarita Stolbizer, Mario Negri, Manuel Garrido y Ricardo Buryaile.
“Estamos trabajando en varios proyectos para poner fin a la proliferación y al descontrol que es el juego de azar en el país. En este caso hemos presentado un proyecto de ley que pretende terminar con esa suerte de estímulo a la actividad de los juegos de azar que representan un sistema de control fiscal ineficiente y poco confiable”, señaló Alfonsín.
El diputado radical explicó que “el proyecto ley persigue el propósito de asegurar mecanismos de recaudación eficientes a partir de un control confiable y seguro de las operaciones realizadas en las máquinas de juegos. Asimismo, contempla que la Unidad de Investigación Financiera, cuente con información estratégica para controlar eventuales casos de lavado de dinero y cumpla, de esta manera, con las recomendaciones impartidas por el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) sobre blanqueo de capitales”.
El proyecto contempla que la autoridad de aplicación es la AFIP, la que deberá enviar la información recibida a la UIF. En este sentido, las máquinas de juego deberían incorporar dispositivos informáticos que almacenen y envíen en tiempo real a la AFIP la información de cada una de las jugadas que se realizan. La tecnología informática debe ser homologada por el INTI y sujeta a su control periódico.
“Parece mentira que no se haya usado la tecnología existente para evitar eventuales casos de evasión o elusión fiscal”, dijo Alfonsín, que agregó que “ningún gobierno auténticamente progresista hubiera fomentado el juego como lo ha hecho el oficialismo desde 2003. Tal vez sin ponerse colorados dirán que han ‘democratizado el juego’. Un slogan que dijera ‘Timba para todos y todas’ en realidad reflejaría mejor la verdadera actitud del oficialismo con relación al juego”.
“Desde 2003 una de las actividades económicas de mayor crecimiento han sido los juegos de azar. En la provincia de Buenos aires el crecimiento fue del 306% y en la Ciudad de Buenos Aires del 219%. Hasta los sistemas de recaudación fiscal, tan poco confiables, funcionan de hecho como estímulos a la inversión en el sector”, dijo el diputado radical.
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