El Ministerio Público y la Comisión Nacional de Juegos de Azar (Conajzar), acordaron actuar conjuntamente contra los juegos clandestinos que se instalan en cualquier despensa, con libre acceso a menores de edad.
La explotación de máquinas tragamonedas en copetines, despensas e incluso farmacias, está en auge a pesar de su prohibición, y en algunos casos, se instalan en las cercanías de los colegios.
Al respecto, el fiscal General del Estado, Javier Díaz Verón, anunció que se prevé el inicio de una tarea conjunta con la Conajzar, a fin de fortalecer los controles e impedir la propagación del negocio.
La violación de las normas relacionadas al juego, contemplan penas de hasta cinco años de cárcel para los involucrados.
El titular de la Conajzar, Javier Balbuena, indicó que se debería habilitar una salón adecuado, con un cartel que diga «prohibido el acceso a menores».
«Vamos a iniciar un proceso de persecución penal, para que la gente sepa que esto tiene una castigo», expresó Balbuena.
La Conajzar se encargará de la intervención donde se comprueba la explotación clandestina y de formular la denuncia. Por su parte, la Fiscalía cumplirá con los allanamientos.
