Tensión política por el casino en Mallorca

El casino desata la guerra abierta entre el PP de Cort y el Govern. Isern y, especialmente Gijón, se sienten desautorizados después de haber defendido el proyecto de Platja de Palma

Gijón, Isern, Bauzá y Rodriguez paseando por Can Pastilla. Eran otros tiempos.
Gijón, Isern, Bauzá y Rodriguez paseando por Can Pastilla. Eran otros tiempos.

La tensión entre el PP del ayuntamiento de Palma y el Govern Bauzá está alcanzando cotas inimaginables hace solo unos meses. La concesión del segundo casino al Teatro Balear ha desatado la guerra definitiva entre los dos bandos populares. Además de la acalorada discusión del alcalde Isern con el president del Govern, José Ramón Bauzá, en un acto público en el Club Náutico, el número 2 de Cort, Álvaro Gijón, también se las tuvo con el conseller de Economía, Joaquín García.

Gijón se siente desautorizado, ya que en dos ocasiones salió públicamente a defender la necesidad de que el segundo casino se instalara en la Platja de Palma y por ello desde Cort apostaban por el proyecto del grupo Nervión que explota el actual Casino de Mallorca.
Según explicaron testigos presenciales, la discusión entre Gijón y García fue breve, pero muy intensa y con caras de pocos amigos. Fuentes cercanas al teniente de alcalde reconocieron que ayer estaba especialmente enfadado después de conocer la decisión del Govern. Álvaro Gijón es el brazo derecho de José María Rodríguez y siempre se había mostrado cercano al president Bauzá. No obstante, en esta cuestión del casino se ha llevado una enorme decepción y se ha alineado con el alcalde Isern.

El teniente de alcalde de Turismo del ayuntamiento de Palma es además el responsable del Consorcio de la Platja de Palma. Defendía el proyecto del grupo Nervión porque suponía la construcción de un hotel de cinco estrellas en la zona turística y una iniciativa que podría ser clave para la reactivación de la Platja de Palma.

Sin embargo, Álvaro Gijón se encontró con la sorpresa de que el Govern otorgaba el segundo casino al Teatro Balear, en pleno centro de la capital, por un escaso margen, al conseguir 76,69 puntos frente a los 75,48 de la Platja de Palma. A todo ello hay que sumar que el Govern ha utilizado un hecho fundamental para conceder la explotación al Teatro Balear: la valoración que se hace de las «garantías personales y financieras presentadas». En este capítulo, la oferta ganadora obtiene 8,03 puntos y a la de Platja de Palma, auspiciada por el ayuntamiento de Palma, le otorgan la irrisoria puntuación de un 0,01. En Cort no entienden cómo se ha calculado este apartado de una empresa que desde hace muchos años explota el Casino de Mallorca.

El PP de Cort montó en cólera al observar los acontecimientos seguidos por el Govern a la hora de otorgar el Casino. Isern cogió a Bauzá y se lo llevó detrás de unas cortinas para recriminarle la decisión. Algunos testigos apuntan a que se habló de otros temas, pero la concesión del casino fue protagonista en un diálogo donde el alcalde no dejó de gesticular.

En ese mismo acto, Álvaro Gijón no desaprovechó la ocasión para interpelar al conseller que había realizado el concurso. El teniente de alcalde, casi con total seguridad, le criticó que para la ciudad habían tomado la peor decisión, ya que el objetivo era dinamizar la Platja de Palma.

diariodemallorca.es

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