DESDE HACE 25 AÑOS, ASEGURANDO LA TRANSPARENCIA
Antes de accionar el bolillero, los empleados realizan una serie de preparativos. Lo hacen 2 veces al día.
Cinco personas son parte de un engranaje que ajustan a la perfección y que, según ellos, es de los más confiables en el ámbito de las loterías del país. Pesan y miden cada pelota que ingresa al bolillero de manera meticulosa para darle la mayor transparencia a los sorteos que hacen que mucha gente pueda acceder a los premios de los juegos de azar. Una tarea que lleva más de una hora. Esto lo hacen empleados de la Caja de Acción Social, dos veces al día y desde hace 25 años que es cuando instalaron el bolillero sorteador en la provincia.
Este artefacto fue el primero de su especie en la Argentina y gracias a su confiabilidad, la empresa que lo diseñó y construyó, vendió varios de estos bolilleros al resto del país. Encuestas han determinado que tiene un índice de confiablidad muy alto y que por esto el Gobierno de la provincia lo eligió en el 2009 para sortear casas del IPV.
Los cinco empleados comienzan su trabajo una hora y media antes del sorteo con el pesaje y la medición que está en mano de los técnicos Juan Figueroa y Eduardo Gómez. Esto para asegurar que no haya bolas diferentes que alteren el sorteo. Una vez terminado con esto, las bolillas son puestas en una caja precintada firmada por el escribano que fiscaliza todo el proceso y luego son abiertas segundos antes del sorteo.
La tarea no termina allí. Figueroa revisa minuciosamente el sistema automático-neumático que hace funcionar a los cinco bolilleros, mientras que la jefa de la sala, Alicia Riveros, verifica que todo sea transparente para el sorteo. Para salvaguardar la fiabilidad, las bolas que se utilizaron en un sorteo son mandadas a un taller para verificar que el bolillero no haya alterado su peso ni medida. Si no sufrieron cambios se reutilizan en el próximo sorteo, con la salvedad que las que se usan por la tarde no se usan en la noche.
Cuando este engranaje está listo, el atractivo se traslada a la sala en donde comienzan a instalarse los medios de comunicación para transmitir lo que suceda con el escolazo. Entre los periodistas más reconocido está Félix Naranjo, que desde hace 23 años relata los sorteos desde la Caja de Acción Social. Fue además quien marcó el camino a otro periodistas del rubro, Adrián Messina, que transmite para Radio Sarmiento. Además, las cámaras de Canal 4 son las que captan en vivo y en directo el sorteo para que puedan observarlo los sanjuaninos. Esta rutina se repite dos veces, a las 14 y 22.30.
Los técnicos Eduardo Gómez (foto) y Juan Figueroa, pesan y miden cada una de las bolas que luego van a ingresar al bolillero para realizar el sorteo. Esta ceremonia se realiza en cada uno de los sorteos diarios ya que para que no existan suspicacias, las bolas deben tener una medida y un peso exacto. Si no lo alcanzan se descartan y se compran nuevas en Córdoba.
Los sorteos de la Caja de Acción Social están fiscalizados por escribanos. La escribana Mercedes Basualdo llega una hora antes del sorteo para verificar que el pesaje y la medición sean correctas. Luego firma el precinto de la caja en donde se depositan las bolillas y a la hora del sorteo ella lo abre y coloca las pelotitas en los cinco bolilleros. Todo, certificado en un acta pública.
Mientras la máquina extrae las bolillas y son vistas en los televisores instalados en cada uno de los bolilleros, el locutor lo anuncia. Al instante, Eduardo Gómez va colocando en la pizarra de la sala de juegos el número y el lugar de la lista de los resultados que escucha en vivo gracias al sistema de audio que tiene instalado la sala que se ubica en el edificio de la Caja de Acción Social.
Informe elaborado por diariodecuyo.com.ar
