HABLAN DE INHABILITAR PARA PASAR POR SOBRE LA LEY
“A la mayoría de los que les comenté la idea me felicitaron, otros me dijeron que estoy loco, que vamos a chocar contra una pared. Pero si consideramos que una pared está mal levantada, sigamos chocando hasta tumbarla”.
Así graficó el convencional constituyente Carlos Judais su proyecto para prohibir la instalación de casinos en esta localidad a partir de la sanción de la Carta Orgánica Municipal, instrumento que actualmente está siendo redactado por los constituyentes electos.
Dicha iniciativa se enmarca en el capítulo de las políticas de Estado comunales con relación a la salud de los obereños. Se trata de un proyecto integral que pretende una “ciudad libre de humo, alcohol, drogas y juegos de azar”.
“Queda prohibido, a partir de la sanción de la presente, la habilitación y/o cualquier otro tipo de autorización por parte del Gobierno de la ciudad para el funcionamiento de casinos”, expresa la propuesta.
Con relación a los emprendimientos existentes, se indica: “Comuníquese a las autoridades nacionales y provinciales que regulen la presente actividad, la prohibición de habilitación establecido a efectos de que no renueven a los establecimientos mencionados los permisos, licencias o concesiones”.
En diálogo con El Territorio, Judais precisó que la concesión del juego de azar es una facultad del Gobierno de la provincia, pero “como comuna lo que podemos hacer es no habilitar, porque consideramos que realmente es una actividad perjudicial para la salud. Para la OMS la ludopatía es una enfermedad”.
Intereses en pugna
El convencional de la UCR es abogado y durante diez años presidió el Concejo Deliberante. Respecto a la iniciativa, remarcó que los casinos están prohibidos en potencias como Rusia y Brasil, medida que recientemente implementaron Ecuador y Venezuela, por citar naciones del continente.
Reconoció que con su proyecto “se afectan muchos intereses, pero no me interesa, porque a mi entender la actividad es más perjudicial que beneficiosa para la comunidad”.
Destacó que la iniciativa tendría cierto consenso entre sus pares de la convención constituyente.
“Pero no interesa perder por goleada, yo fijo una posición que considero sana. Uno lo escucha al presidente de Bolivia que defiende el cultivo de coca, lo que no quiere decir que la droga no sea terriblemente dañina”, ejemplificó.
Agregó que los “juegos de azar no afectan sólo al ludópata, sino también a su familia. Repercute en la salud y hasta en la alimentación de la familia, porque reduce sus ingresos”.
En la actualidad, el casino de Oberá tiene sus puertas abiertas 20 horas por día y no existe ninguna ordenanza sobre el control del horario de las casas de juego, ya que las mismas están bajo la órbita del Instituto Provincial de Loterías y Casinos (Iplyc).
El mismo proyecto pretende prohibir el expendio de bebidas alcohólicas, en cualquiera de sus modalidades, luego de las 23.
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