LAS EMPRESAS OPERADORAS, ENTRE LAS PRINCIPALES AFECTADAS

Malas perspectivas para las empresas de juego. Las advertencias de hace unos días del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, se han hecho efectivas con la comparecencia del presidente del Gobierno en el congreso, Mariano Rajoy.
El rescate europeo a la banca llega con un nuevo paquete de recortes y ajustes presupuestarios, medidas centradas en reducir el gasto y aumentar los ingresos. En este último capítulo, la subida del IVA se plantea como la medida más impactante para los bolsillos de todos los españoles y también de las empresas, con una incidencia significativa en el ámbito de los operadores de juego.
El tipo reducido pasa del 8% al 10%, mientras que el general sube del 18% al 21%, incrementos que llevan aparejados unas consecuencias determinantes tanto en el consumo de las familias como en los gastos de las sociedades.
En el sector del juego, ni fabricantes ni comercializadores lo notarán como las empresas operadoras, ya que estas no se lo pueden deducir, por lo que podrían aumentar sus gastos de media 1,5 puntos sobre el margen empresarial, un margen que como nos recuerda Miguel Ángel Riera, secretario general de SAREIBA y especialista en temas fiscales, ya está en negativo en muchos casos.
Riera nos explica que la subida se dejará notar tanto en la compra de máquinas como en los gastos generales (alquileres, teléfono, servicios profesionales, etc.), todas ellas actividades afectadas por el tipo general, mientras que los gastos de personal, por ejemplo, se mantendrán inalterables. Según cómo gestionen las empresas estos gastos, el incremento se notará más o menos en las cuentas, por lo que puede variar entre el 1% y el 2,5%.
En principio, los gastos extra los asumirán directamente las empresas y no el jugador que sólo tendrá que pagar más por los productos de hostelería que consuma. El principal problema llega por el comportamiento que a partir de ahora tendrán estos consumidores.
La economía familiar se va a resentir y bien a causa de la subida del IVA, porque, como se ha repetido hasta la saciedad, afecta a todos por igual sin discriminar entre los que tienen más o menos ingresos. Automáticamente se reduce el dinero que se destina al ocio, aunque no nos guste privarnos de la diversión y el esparcimiento en nuestro tiempo libre.
Si ya entran menos clientes por la incidencia del paro y la prohibición impuesta por la Ley Antitabaco, el mayor gasto mensual de las familias, desde luego, no va a mejorar la situación. Se presentan unos meses complicados hasta que la adaptación sea definitiva.
opergame.com
