DUDAS Y SUPOSICIONES, CON TODO EL ACENTO ESPAÑOL
Es posible que el póquer reclute a miles de jugadores en España en los próximos meses, que las salas se forren y que el Gobierno pueda tapar algún agujero gracias a los impuestos (entre 70 y 120 millones, se esperan recaudar). Es probable que el dinero que se gasten los operadores en marketing y publicidad suponga otra fuente de ingresos vital para nuestra economía.
Al lado de eso, a quién le importa que el poker en nuestro país se sitúe al nivel de las tragaperras. Hay algo mucho peor: a muchos jugadores no avisados Hacienda les va a crujir.
Se supone que las nuevas leyes y licencias debían ser una forma de luchar contra el fraude y la ludopatía. El secretario de Estado de Hacienda,Miguel Ferre, dijo ayer que empieza «la forma de jugar legal y segura, con operadores fiables». Lo que se callan los reguladores, si es que lo saben, es jugar en nuestro país al poker online tiene ahora tanto sentido como entrar en una sala de bingo. Si te gusta pasar así el rato, nada que objetar. Si aspiras a no perder dinero, ya no digamos a conseguir un rendimiento económico, lo llevas claro.
El punto clave es la forma de contabilizar las ganancias. Enrique Alejo, director general de Ordenación del Juego, decía hace unos días en Opergame que los más sencillo era que se tuvieran que declarar solo las ganancias reales. Ayer, sin embargo, confirmaba que «a día de hoy no hay posibilidad de compensación de pérdidas». Se consumaba la chapuza. No conozco otra actividad económica en la que se tribute sobre los ingresos sin tener en cuenta los gastos.
Como es natural, los foros hierven desde que el día 5 empezaron a operar las primeras salas .es. Problemas para trasladar los datos de la cuenta .com a su equivalente .es, incumplimientos de los operadores sobre las disposiciones que les impiden utilizar los datos de sus afiliados, falta de respuesta de los servicios de atención al cliente (curiosamente funcionaban mucho mejor cuando estaban en Malta o en cualquier isla del Caribe), falta de información… Incertidumbre, en una palabra, es lo que se palpa en la comunidad poqueril dentro de nuestras fronteras.
Hace unos días ABC publicaba un reportaje sobre los jugadores de póquer que han decidido abandonar nuestro país. Irán detrás muchos más en los próximos meses. O los profesionales se refugian en el juego en vivo, si acaso sigue siendo viable, o tendrán que dedicarse a otra cosa, butterfly. Que los niveles de las partidas y los torneos sean ahora mismo ridículos para un profesional puede tener arreglo. Otros errores serán más difíciles de enmendar.
Pero insisto: lo peor será cuando Hacienda reclame a jugadores ocasionales o aficionados despistados pagos que ni imaginan. Un jugador que ni pierda ni gane dinero o incluso que se deje una pequeña cantidad cada semana en su sala favorita podría encontrarse con que la contabilidad oficial le otorga unas ganancias sorprendentes. Ya se verán los casos. Como informa Piokari, uno de los profesores de EducaPoker, Bwin-Party (se agradece la transparencia de esta sala), comunica cada vez que se cierra una sesión de juego cuáles han sido nuestras ganancias, sin descontar lo apostado y lo perdido, tal y como lo considera Hacienda. Otras empresas se lo callan, pero no dejan de comunicar el dato a la Agencia Tributaria, por supuesto. Quien quiera hacer la prueba verá que sus cuentas y las del Estado no son precisamente las mismas.
Federico Marín Bellón, para Jugar con Cabeza, blog de abc.es
Federico Marín Bellón. Nació en Almería en 1967 y es licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Desde 1989 trabaja en ABC, donde ha pasado por las secciones de Madrid, Cierre, Comunicación-Televisión y Cultura. Ha sido jurado en los Premios Ondas y en el Festival Europeo de Telefilmes Zoom Igualada. Autor del blog sobre póquer y ajedrez «Jugar con cabeza», de ABC.es.
