NO ES LA PRIMERA VEZ QUE LA FERIA ES BOICOTEADA
DR. ALEJANDRO POIRÉ ROMERO, SECRETARIO DE GOBERNACIÓN:
El azar es una palabra vacía:
Nada puede existir sin causa
Francois-Marie Voltaire
Por la autorización, expresa o tácita que dio usted para que la directora general adjunta de Juegos y Sorteos, Araceli Barroso Rodríguez, no asistiera la semana antepasada a la inauguración de la ELA-2012-Exposición Latinoamericana de Equipos de Juegos y Sorteos, que hubiera equivalido a reconocer el juego ilegal aún existente.
Lo anterior, porque en la organización de ese evento participó Miguel Ángel Ochoa Sánchez ex secretario de Santiago Creel en la Secretaría de Gobernación y actualmente presidente de la Asociación de Permisionarios, Operadores y Proveedores de la Industria del Entretenimiento y Juego de Apuestas en México, que de acuerdo con lo publicado en varios órganos de información especializados, Mundo Ejecutivo entre ellos, “reúne a muchos propietarios de casas de juego no legalizadas”.
Si lo último es verdad, y debe serlo supuesto que el gran personaje atrás de esa asociación cuyas siglas son AIEJA, se llama Óscar Paredes Arroyo, más conocido como el zar del juego en México y experto en aparentar ilegalidad en aspecto de esa industria que no lo son y por lo cual es un importante acaudalado mexicano.
Volviendo a la ELA-2012-Exposición Latinoamericana de Equipos de Juegos y Sorteos, debo aclarar que si bien cumplió con su calendario de operación, en realidad no se realizó, boicoteada como fue por la otra organización que se arroga la representación de la industria del juego, la Asociación de Permisionarios de Juegos y Sorteos de México, A.C., presidida por Alfonso Pérez Zubiaúr, que integran los más poderosos del negocio de las apuestas en el país.
Pero no fue la primera ocasión en que ha sido boicoteado ese evento. De alguna manera se venía convirtiendo en costumbre porque en una ocasión de la ELA-2011 celebrada también en mayo, pero del año pasado, su organizador, Pedro Galindo, la llamó “feria boutique” porque las más poderosas empresas mundiales productoras de equipos de juegos de azar, retiraron su participación por “la alta corrupción que reina en el mundo del juego en México”, ya que las leyes estadunidenses -que es la nacionalidad de casi todas esas firmas- ordenan el retiro de los permisos para operar a cualquier empresa que en el extranjero mantenga relaciones con empresas ilegales.
Hoy, supongo que de estar de otro humor, don Pedro habría bautizado a la versión 2012 del evento como una “feria dobleboutique” porque ya no sólo fueron las grandes industrias del juego, sino que se les unieron las grandes operadoras nacionales de las apuestas, por lo que la exposición resultó un total fiasco y, como usted sabe, puede que haya sido su edición final, pues sus organizadores no soportarían un tercer boicot.
En pocas palabras, la disputa crónica de los dos organismos que se pelean la representación principal de la industria nacional del juego de azar, la APJS y la AIEJA prácticamente mató a la gallina de las fichas de oro. El gran salón que este año ocupó el evento en el Centro Banamex e implicó numerosos millones de dólares en equipos de exhibición transportados por las pocas y pequeñas participantes, fueron apreciados por el menor número de visitantes que haya asistido a esta clase de eventos en el mundo. Imagine usted el monto de los contratos logrados.
Lo curioso fue que, como el año pasado, cuando -antes del desastre del Casino Royale- todo apuntaba hacia un desarrollo masivo de la modernización de la industria de las apuestas en nuestro país, la semana antepasada también el salón lució diversos, espléndidos equipos para jugar todo aquello que la inútil y obsoleta, pero vigente Ley Federal de Juegos y Sorteos, prohíbe.
¿Qué hizo suponer a los organizadores del evento que lo anterior era buena idea luego de que el presidente Calderón estuvo al borde de cancelar la totalidad del negocio del juego por el impacto que le provocó el galerón destruido y ennegrecido por el fuego de lo que había sido el superlujoso Casino Royale de Monterrey hasta antes de ser incendiado el año pasado? Creo que debí frasear la pregunta de manera distinta, así: ¿Por qué los organizadores del evento intentaron hacer suponer a las empresas productoras de equipos de apuestas, extranjeras todas, que las cosas seguirían igual a como estaban hasta el drama terrible del Royale, o sea, que se valdría todos los juegos aún prohibidos por la Constitución y su pobre ley reglamentaria?
Pues porque así lo proclamó la AIEJA al anunciar su dirigente Miguel Ángel Ochoa Sánchez en el evento inaugural que:
“… El sector (o sea, él) tiene lista una propuesta de reformas a la Ley Federal de Juegos y Sorteos, que será presentada a la nueva legislatura del Congreso de la Unión; en donde espera sea bien recibida y analizada, ya que esta industria es fundamental para la economía mexicana al representar más de mil 400 millones de pesos entre impuestos y aprovechamientos, así como 40 mil empleos directos.”
O sea, de nuevo, que Ochoa Sánchez o la AIEJA que representa están posibilitados para presentar iniciativas de ley ante el Congreso de la Unión. ¿Cómo la ve? Así ni para qué era necesaria la presencia de la representante suya, secretario Poiré, en el evento.
Y ya encarrerado el ratón, luego de una pequeña vacación en torno al asunto de los juegos, este espacio regresa al tema.
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