AHÍ VIENE EL LOBO

INCREDULIDAD POR REFORMA A LA LEY EN MÉXICO

Como la fábula, “ahí viene el lobo”, la incredulidad respecto a la aprobación de una reforma a la ley de casinos que data de 1947 es más que latente, ante el anuncio de diferentes protagonistas del sector sobre su aprobación, acuerdo e incluso puesta en marcha desde hace 16 años.

Sin embargo, nos aseguran que a mediados de esta semana, precisamente cuando se lleve a cabo la Exposición Latinoamericana de Juegos de Azar 2012, que preside Pedro Galindo y Guerra, junto con la Asociación de Permisionarios, Operadores y Proveedores de la Industria del Entretenimiento y Juego de Apuesta en México, que comanda Miguel Ángel Ochoa, cuando se puedan alistar detalles para que los 100 expositores y las 200 firmas del sector presenten las últimas innovaciones en máquinas, juegos, seguridad y regulaciones en los casinos.

Y, con lo anterior, se pueda plantear una reforma para la siguiente administración. Dando prueba fehaciente de que el año pasado, aun sin reforma, los casinos legales instalados en nuestro país registraron la visita de alrededor de 1.2 millones de personas; y para este primer trimestre se reportó la visita de 500 mil personas, con lo que esperan cerrar el año con un crecimiento superior a 50% en dicho rubro.

Además, Ochoa Sánchez ya carga bajo el brazo la propuesta de reformas a la ley de Juegos y Sorteos, la cual cumple 65 años sin ser tocada, por lo que sólo aguarda el momento de que entre la nueva legislatura al Congreso de la Unión para poder presentarla; y con la cual buscan ordenar y dar certidumbre a los más de 360 casinos que operan en México, mismos que en 2011 desembolsaron mil 400 millones de pesos entre impuestos y aprovechamientos

El planteamiento es que este sector, hoy operado por 60 permisionarios que tienen permiso para manejar 561 casinos, puedan desarrollarse bajo reglas claras y la inversión llegue de forma directa y real a la economía mexicana y se eliminen las irregularidades que hoy existen ante el hueco en materia legal.

Ojalá que así sea, no hay que olvidar que en el sexenio de Ernesto Zedillo estaba todo listo para sacar adelante una ley al respecto, gestionado por los tres partidos de mayor poder y, sin embargo, todo quedó en la sala de espera, al darle prioridad a la ley del ISSSTE, que si bien funciona, la ley de casinos se ha quedado en la antesala, dando paso a que el sector se desarrolle a la ley del ciudadano.

Es una realidad que el asunto se ha politizado, a tal grado que será más que complejo llevarlo a la realidad como un tema de Estado. Pese a que grupos como Diálogo México se involucraron en su análisis por más de cuatro años, no se ganó nada, claro, como país.

Así que esperemos que en el inicio del sexenio sea uno de los múltiples pendientes a destrabar en el Congreso, si es que de verdad se vislumbra al sector turismo como uno de los pilares de la economía mexicana. No hay que olvidar que las actuales columnas, me refiero al petróleo y a las divisas, se encuentran tambaleando

Marielena Vega, para excelsior.com.mx

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