MENOS ILEGALIDAD

EN SAN LUIS DAN FUERTE GOLPE AL AL JUEGO CLANDESTINO

La policía allanó anoche tres locales dedicados a las apuestas en La Toma, Concarán y Quines. Las autoridades secuestraron 153 máquinas tragamonedas, 2 ruletas electrónicas y otros elementos de los negocios que funcionaban sin autorización.

Un investigador contó que unos parroquianos “despuntaban el vicio” del juego cuando llegó la comisión policial a un local de juego clandestino en la localidad de La Toma. Pero tenían una orden para secuestrar las máquinas, por eso ninguno fue demorado. En un camión cargaron 40 tragamonedas y miles de fichas. En total, la Policía secuestró 155 máquinas y dio un golpe certero a las apuestas ilegales en procedimientos coordinados en La Toma, Concarán y Quines.

El jefe de la Unidad Regional I Metropolitana, comisario inspector Walter Cuello, estuvo al frente del allanamiento en el tragamonedas “Onix Stone”, ubicado en la avenida del Mármol Ónix, en La Toma. “Todos los operativos emanan de una denuncia de Fiscalía de Estado en el Juzgado de Instrucción 3 de San Luis”, explicó el jefe policial. Los procedimientos comenzaron alrededor de las 22:30. En ninguno hubo problemas.

En el caso de “Onix Stone”, la Policía constató que no tenía habilitación municipal –la última renovación había sido en 1999, pero tampoco la tenían a mano los encargados-, ni salida de emergencia, una medida de seguridad básica indispensable para que un comercio de ese tipo pueda funcionar.

“Detectamos severas fallas de seguridad. Además de la falta de salida para casos de emergencia, este local tampoco tenía matafuegos. El techo es de madera, sin las placas ignífugas”, explicó Cuello.

Ante la mirada atónita de los apostadores, la comisión policial se llevó las máquinas tragamonedas, dos puestos de juego, dos de banca, dos cajones de madera con fichas de aluminio para apostar –uno de 28 kilos, el otro de 30- y un bolillero. “La ruleta, por su tamaño, no pudo ser secuestrada. Un encargado quedó como depositario judicial hasta que la jueza (Virginia) Palacios ordene o no su traslado”, explicó Cuello.

El procedimiento en un local de Quines estuvo a cargo de personal del Departamento Informaciones. Una comisión policial pequeña secuestró 79 máquinas tragamonedas y tres mil ochocientas fichas.

“Estaba habilitado como sala de juegos electrónicos pero en realidad era un casino”, explicó una fuente policial. El local –cuyo dueño sería Alberto Escudero, a quien apodan “Papi”, según una alta fuente de la investigación- tenía una habilitación vencida hace muchos años.

El comisario Jorge Mansilla encabezó el operativo en Concarán, con una orden de allanamiento firmada por la jueza Penal de la 3ª Circunscripción, Patricia Besso. Fue en un casino ubicado frente a una hostería, referenció la alférez Cinthia Romero, de la comisaría del pueblo. El dueño del casino se llama Luis Ferreyra, agregó la policía. Allí secuestraron 39 máquinas tragamonedas.

Ayer a la mañana, un camión depositó los tragamonedas en la sede de la Agencia Financiera de Loterías, Casinos y Juegos de Azar de la Provincia, en calle Lavalle, en la ciudad de San Luis. Permanecerán en un depósito de la Agencia hasta que la jueza Palacios ordene alguna medida sobre ellas.

eldiariodelarepublica.com

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.