ATLANTIC CITY Y EL HURACÁN IRENE
Los casinos de Atlantic City se han visto incapaces de frenar su lenta decadencia. Sus ingresos han descendido notablemente como consecuencia de la competencia de la oferta de juego de estados cercanos. Las autoridades de esta ciudad del estado de New Jersey, mientras tanto, han reaccionado tratando de mejorar las infraestructuras y suavizando la legislación relacionada con el juego en vivo.
El pasado fin de semana, el huracán Irene pasó por la costa este de los EE. UU. La población de Atlantic City hubo de ser evacuada y los 11 casinos de la ciudad tuvieron que estar cerrados todo el fin de semana.
Aunque sus edificios no han sufrido daños estructurales graves, las pérdidas provocadas por la obligada falta de actividad, valoradas en unos 55 millones de dólares, han empeorado aún más la delicada situación financiera de la industria del juego en esta ciudad, que es el segundo mayor mercado del gambling en los Estados Unidos. Tras el paso de Irene, el descenso de la facturación respecto a 2010 será aún mayor y es probable que la pérdida llegue a la cifra crítica del 10%.
