PARA GARANTIZAR LA LUCHA CONTRA EL JUEGO ILEGAL SE REQUIERE LA EJECUCIÓN DE PROCEDIMIENTOS EXITOSOS.
*Por el lic. Miguel Aquino
Un buen procedimiento contravencional es vital para garantizar la lucha contra el Juego ilegal. En la provincia del Chaco se forman a funcionarios que actúan en esta materia.
El juego ilegal es una de las mayores defraudaciones que se cometen a diario en las provincias argentinas, todo ello porque es un accionar al margen de la ley que le saca el dinero a la gente, cuyo destino final es transformarse en utilidades y ser orientados a acciones sociales.
Para que la lucha contra el juego ilegal sea exitosa se requiere que las acciones llevadas a cabo se apoyen en procedimientos ajustados a derecho y que luego garanticen que todo el proceso culmine con éxito.
En este sentido en la Provincia del Chaco, el día 02 septiembre se realiza el “Primer curso sobre procedimiento contravencional en la lucha contra el juego ilegal”, con la finalidad de que todos los actores del proceso se formen adecuadamente para garantizar el éxito del accionar judicial.
Si bien todas las provincias actúan fuertemente contra quienes explotan el juego clandestino, este accionar no es fácil, todo esto en virtud de que aquellos que realizan estas acciones se amparan en el hecho de que esta actividad ilegal aún se encuentra legislada como una contravención.
Se sabe que actualmente el juego a nivel nacional es una gran industria y que en la esfera del juego clandestino se movilizan en forma anual unos mil millones de pesos aproximadamente que por su propia marginalidad no aportan recursos a los diferentes Estados.
Por otra parte en cuanto a las personas que trabajan en esta actividad marginal, por su propia naturaleza no pueden formar parte del mercado de trabajo formal, y en consecuencia los “levantadores” u “operadores”, no cuentan con beneficios laborales de ninguna especie, con su consabido efecto sobre la economía en su conjunto y su propio futuro social.
Si bien el gobierno provincial y nacional no puede, ni tampoco deben llevar a la comunidad a efectuar apuestas, está en su esfera el encauzar a que las personas que jueguen lo hagan en un ámbito de seguridad, responsabilidad de control, seriedad y transparencia.
Es aquí en estos valores donde radican la diferencia con los particulares que actúan al margen de la ley, y obviamente no cumplen con dichos preceptos y las utilidades que obtienen no se destinan a acciones sociales, sino que pasan a formar parte de su propio patrimonio.
Vemos así que si bien el Estado encauza una necesidad cultural de jugar o aportar, el resultado en estos casos los destina a fines benéficos, y en ese accionar ejercen el monopolio del juego y en consecuencia lo reglamentan y ejercen un férreo poder de policía.
Fuente: http://datachaco.com
