GANÓ ENRIQUE OLIVERA

ELECCIONES EN EL JOCKEY CLUB ARGENTINO

El candidato Enrique Olivera, de la lista opositora Azul y Blanca, obtuvo 1.214 votos por lo que se transformó en el flamante presidente de la entidad fundada por Carlos Pellegrini.

Olivera se impuso así a Bruno Quintana, de la Lista Celeste y presidente de la entidad desde 2002, por una diferencia de 212 votos, que obtuvo 1002 sufragios.

No contaron las personalidades de renombre apoyando a uno y a otro candidato. Ni los mails en cadena ni los argumentos en favor de la concordia y la honorabilidad.

Sólo contaron los sufragios, depositados en diez mesas, desde el mediodía de ayer hasta anoche, a las 21, cuando comenzó el escrutinio.

Se trató de una jornada cargada de expectativas, en la que hasta último momento no había un claro ganador, pues corrían parejas las adhesiones a Quintana y a Olivera.

En tercer lugar, con 944 votos, se ubicó la Lista Unidad, presidida por el ex embajador ante las Naciones Unidas Emilio Cárdenas, quien contó con el apoyo expreso del ex titular de la Sociedad Rural Enrique Crotto (Lista Verde). Ambos sumaban el 30% de los sufragios.

Sin sobresaltos La jornada electoral se desarrolló lejos de los sobresaltos y enconos que signaron la anterior asamblea, del 3 de mayo pasado, en la cual Quintana había sido fuertemente cuestionado por el proyecto Arenas: su propuesta de erigir un estadio en terrenos del club a cambio de un canon de 12 millones de dólares.

«Aquella virulencia se diluyó. Durante la asamblea de ayer, en la que ocho oradores ahondaron en las cuentas del club, hubo críticas y conceptos fuertes, pero el clima fue apacible. Aunque Quintana recibió una sanción moral inédita, ya que los socios aprobaron, con muchas abstenciones, la memoria y balance del club pero desaprobaron su gestión», precisó un socio de la entidad.

Esa escisión, según varias fuentes, imprimió un gesto de resignación en el presidente saliente y fue, a criterio de los consultados, consecuencia directa de «una audacia inconsulta», un negocio acercado por el vocal, Horacio Bauer.

Conocidas las cláusulas contractuales de aquella operación, las objeciones fueron in crescendo y se extendieron hacia otros manejos del club.

Mientras algunos, por lo bajo, cuestionaban «los viajes y el estilo dispendioso» de Quintana, como cara del Jockey en el exterior, otros objetaban la enajenación de bienes y terrenos del club, como las concesiones para eventos al restaurante La Rosa Negra y, lo más «indigerible» para los socios, el contrato extendido por 14 años a un bar after office, Espacio Darwin, que funciona debajo de una de las tribunas del Hipódromo.

Cada uno de esos puntos fue ayer combatido por quienes apoyaban a Quintana y por él mismo, quien tanto ayer como en una comunicación oficial a los socios explicó que de los recursos por 245 millones de pesos que maneja el club por año su gestión logró un superávit de $ 8 millones. Esos números, no obstante, fueron ayer cuestionados.

Fuente: La Nacion.com

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