La corte realizó dos exámenes especiales y concluyó que empleados de la Lotería pagaron por boletos no premiados y dejaron de pagar algunos que sí tenían premio.
La Corte de Cuentas de la República (CCR) confirmó que hubo irregularidades en sorteos realizados por la Lotería Nacional de Beneficencia (LNB) entre enero de 2013 y marzo de 2017, debido a que esta institución pagó por billetes no vendidos y dejó de pagar a los portadores de billetes favorecidos que sí debían recibir premios.
En los sorteos, según está establecido por la normativa que rige la institución, participa un auditor interno de la LNB, un delegado del Ministerio de Hacienda y un representante de la Defensoría del Consumidor. Seleccionan el billete ganador mediante una cámara de aire, un representante de la LNB asigna los premios sacando las bolas de una tómbola y un equipo de tres personas digita los premios. La trampa, según verificó la Corte de Cuentas, estuvo en la digitación de los billetes ganadores, porque las minutas de actas de sorteos (documentos que sirvieron de base para generar la lista oficial de ganadores) tenían errores.
Para el período que abarca enero de 2013 y diciembre de 2015, los auditores únicamente encontraron inconsistencias por $1,050 (ver detalle en recuadro posterior).
El mayor monto cuestionado se dio en el período de enero de 2016 a marzo de 2017, tiempo en el cual la institución pagó $69,135.25 fraudulentamente. De ese total, $63,006.50 correspondían a billetes no vendidos y pagados y el resto a billetes vendidos y no premiados.
En estas irregularidades, según el resultado del examen especial, participaron una técnica de nuevos productos, un jefe de ventas, el gerente comercial que actuó como tal hasta mayo de 2016, el jefe de la unidad de planeación estratégica y el interventor por parte del Ministerio de Hacienda.
Además, la corte advirtió «falta de controles administrativos al validar con la firma los reportes mencionados y la lista oficial de premios». Por este hallazgo, la institución relacionó al gerente comercial interino que actuó como tal hasta diciembre de 2016 y al gerente comercial que fungió hasta marzo de 2017 en ese puesto.
Una de las empleadas relacionadas en el informe trató de justificar los errores en la digitación alegando que no contaban con las condiciones de estructura idóneas para los sorteos, «tal es el caso de las condiciones climáticas, la posición del sol por el reflejo en las pantallas, exceso de sonidos externos… esto se convierte en posibles causas de errores en la digitación», se lee en el informe de la CCR.
También alegaron otra debilidades del sistema. Dijeron, por ejemplo, que las bolas que utilizaban en la tómbola de aire ya estaban gastadas, que las tómbolas de aire utilizadas habían presentado fallas de funcionamiento y que en algunas ocasiones debieron guiarse solo por lo que escuchaban, porque las imágenes del video donde se registraba el sorteo estaban desenfocadas y no podían ver correctamente los números durante los sorteos.
El interventor del Ministerio de Hacienda alegó, por su parte, que las deficiencias solo se pueden detectar con el video de cada sorteo y que ese video solo lo maneja el auditor interno, por lo que él no tuvo acceso.
Los auditores de la CCR, sin embargo, no dieron por válidas esas justificaciones. «Las condiciones que se mencionan sobre el ambiente en el que se desarrollan los sorteos son comprensibles, pero es de señalar que no se presenta evidencia sobre dichas situaciones», se lee en el informe final elaborado por la Dirección de Auditoría Uno.
En abril del año pasado, el entonces presidente de la CCR, Rogelio Fonseca, informó que habían removido a varios empleados, sin precisar nombres ni cargos, porque habían detectado el proceso fraudulento en los sorteos desde enero de 2016 hasta marzo de 2017. En aquel momento precisó que las irregularidades abarcaban 167 boletos, como parte de 52 sorteos en los que se rifó un total de $43 millones.
A partir de la denuncia de Fonseca, quien presidió la Lotería en todo el período señalado, la CCR realizó los exámenes especiales de los dos períodos mencionados, y dichos exámenes incluyeron análisis de videos de los sorteos. El actual presidente de la institución, René Flores, quien asumió tras el fallecimiento de Fonseca, hizo saber, a través de su encargada de Comunicaciones, que no se pronunciará sobre el tema porque la Fiscalía General de la República (FGR) no ha concluido su investigación.
La LNB tiene en su historial otras auditorías que cuestionan los sorteos, como una finalizada en enero de 2017, la cual advirtió la falta de un sistema de control interno.
Fuente: laprensagrafica.com
