Se pudo conocer que la comuna respondió el oficio del Juzgado Correcional, negando haber autorizado la realización de carreras cuadreras, hecho que fuera denunciado por el cuidador Jorge Cuenca, mencionando artículos periodísticos de este medio donde se dio cuenta de la concreción de dichas competencias durante la reunión correspondiente al mes de septiembre de 2014.
Si tras la notificación de la comuna de no haber autorizado la concreción de las mencionadas carreras el juez doctor Carlos Pocorena dicta un fallo condenatorio, como lo hizo con la anterior concesión, cuando se concretaron este tipo de competencias hípicas que conllevan la realización de las conocidas apuestas remate, se incurre en la violación de la ley que reprime el juego clandestino.
Atento a esta situación en base a lo estipulado en el artículo 15 de la ley 13.470, la comuna debería sancionar con la quita de la concesión a quienes incurrieron en la falta.
También la situación de irregularidad se da con la ley 9.233, sobre que los hipódromos oficiales no pueden realizar carreras cuadreras, a menos que medie una autorización de la comuna, cosa que está descartada con la respuesta al oficio que envió el municipio. En este caso se configura el delito de evasión porque del monto total de lo apostado se debe tributar el 1% al fisco bonaerense e idéntico porcentaje debe ir a las arcas municipales.
Este medio pudo corroborar que en aquella reunión hubo dos sitios de remates en virtud de la gran cantidad de público que acudió al Hipódromo y tenía intenciones de apostar a lo largo de toda la jornada.
En cuanto al volúmen de lo apostado en aquella reunión donde se realizaron carreras cuadreras, días pasados en declaraciones a este medio, el referente local del turf Rubén Tagliorette estimó en unos 900.000 lo apostado en aquella reunión. También vale una particularidad, se cobró entrada hasta el mediodía y posteriormente el acceso al circo de carreras fue gratis
