La empresa aplaza la regulación de empleo a la espera de la nueva ley de Juego, pero no descarta acciones legales contra la decisión del Gobierno.

El Gobierno regional ha denegado la petición del Casino de Asturias para suspender la actividad de juego de mesas por un período de un año, decisión que no ha sido mal acogida, aunque con matices, por los responsables del grupo Díaz Carbajosa, que gestiona las instalaciones de la calle Fernández Vallín. La negativa del Principado a autorizar ese cese temporal de actividad llega de la mano de la incorporación de la enmienda presentada por PSOE, IU y UPyD a las cuentas del Principado para 2013 en la que se insta al Gobierno regional a presentar en los cuatro próximos meses un nuevo proyecto que modifique y actualice la ley de Juego y Apuestas del 4 de mayo de 2001.
Los responsables del Casino justificaban el cese temporal de la actividad de sus mesas de juego como medida de compensación a las pérdidas que vienen sufriendo en los últimos ejercicios, debido a los elevados impuestos a los que tienen que hacer frente. La citada medida presentaba también una importante repercusión para el empleo, pues alrededor de 70 personas se verían afectadas por un expediente de regulación de empleo (ERE), con la suspensión de sus contratos. Contratos que al menos durante los cuatro meses de plazo que hay para presentar el nuevo proyecto de ley de Juego quedan garantizados. «Continuamos hasta mayo», aseguraron ayer fuentes de la empresa, al tiempo que consideraron el acuerdo del Parlamento asturiano «muy satisfactorio».
Se aparca la amenaza de cierre temporal y la regulación de empleo a la espera de conocer el contenido de la nueva normativa, pero si no existe algún tipo de medida para mitigar la «presión fiscal» que vienen sufriendo en los últimos tiempos, los responsables de la empresa no descartan emprender acciones legales. Sería un contencioso en respuesta a la negativa del Principado a concederles autorización para suspender la actividad de las mesas de juego por un año. «Si no nos bajan los impuestos y no nos dejan cerrar, que nos den soluciones», aseguraron fuentes de la empresa.
Su intención, en cualquier caso, es «continuar luchando» durante estos cuatro meses hasta que el Gobierno presente el nuevo proyecto de ley de Juego. «El corazón del problema es la viabilidad económica y fiscal», mantienen fuentes de la empresa que gestiona las instalaciones del Casino de Asturias. Ahora, dicen, «depende de la voluntad del legislador», pero entienden que «llueve sobre mojado» en este asunto, porque «el incremento de las tasas fiscales sobre el juego está haciendo mucha mella» sobre unos ya de por sí mermados ingresos. En el documento remitido la pasada semana al Principado daban cuenta de que acumulan unas pérdidas de 850.000 euros en 2010 y en 2011 de 969.800 euros, sin sumar las tasas de juego y el impuesto de actividades económicas (IAE).
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