Casinos chilenos, sin contagios laborales

Tras dos meses de funcionamiento, los protocolos sanitarios adoptados en la cadena de casinos Dreams han permitido que sus operaciones -Casino Monticello y Casino Dreams Coyhaique- hayan recibido más de 30 mil visitas, recobrado poco más de 500 puestos de trabajo y no hayan registrado ningún contagio laboral entre sus funcionarios en el período, informó la compañía.

El Gerente General de Sun Monticello, Manuel Rojas, informó que lo anterior se ha posibilitado en gran medida a que Dreams ha adoptado a un completo plan de trazabilidad que permite conocer al detalle el estado de salud de sus trabajadores.

Uno de los aspectos de dicho plan es la aplicación SGS Health Track, solución que permite mitigar riesgos de contagios de Covid-19 durante las operaciones, obtener un historial diario de salud de sus trabajadores (tanto presencial como a distancia) e implementar rápidamente protocolos de seguridad según sea el caso.

En detalle, con esta app el trabajador responde diariamente diversas preguntas sobre su estado de salud y si ha mantenido contacto cercano con personas que hayan mostrado síntomas de Covid 19, entre otros aspectos de salud.

Adicionalmente, una vez que el funcionario de Dreams deba asistir presencialmente a su lugar de trabajo, éste debe acreditar en el ingreso al recinto respectivo su declaración diaria de estado de salud y otra declaración jurada sobre que no ha presentado, en su conocimiento, síntomas de Covid 19. Ya al interior del local y para concretar sus desplazamientos –siempre con las medidas higiénicas presentes recomendadas por las autoridades, como uso de mascarilla, alcohol gel y distanciamiento físico–, el trabajador puede desplazarse por los distintos sectores del recinto escaneando su teléfono celular a través de diversas puertas y mamparas para así dejar un registro por dónde transitó y con quién mantuvo contacto en su jornada laboral. De esa manera, se hace más fácil identificar y controlar un eventual brote, sostiene Manuel Rojas.

Rojas también destaca el uso de tecnología de purificación de aire en los recintos de Dreams. En esa línea, comenta que las salas de juego de Monticello –el casino más grande de Chile- cuenta con un sistema de purificación de aire (Airlife), que se caracteriza por usar tecnología que elimina hasta el 99,99% de virus, bacterias, hongos y olores, lo que lo convierte en una tecnología sin efectos nocivos para las personas y amigable con el medio ambiente.

Para Rojas, estas iniciativas demuestran que “hemos aplicado rigurosamente los protocolos que nos ha instruido la autoridad sanitaria y otras medidas que nos hemos autoimpuesto y la mejor prueba es que hasta el momento con más de 700 visitas diarias en promedio a nuestras instalaciones y con casi 300 anfitriones trabajando, no hemos tenido ningún contagio, lo que está avalado por un certificado de nuestra mutualidad”.

Experiencia similar a la vivida en Dreams Coyhaique, donde al mes de su reapertura han recibido más de tres mil 500 visitas atendidas por un equipo de 80 anfitriones con cero casos positivos. “Somos una burbuja de entretención en la región y estamos muy felices de tener a nuestros anfitriones y clientes de regreso”, manifestó su gerente general John Ruiz.

Con estos antecedentes, la industria ha dado muestras de su sustentabilidad en tiempos de pandemia gracias al alto estándar de sus protocolos y así se lo han hecho saber a la autoridad, de la cual esperan les permita retomar la operación en Fase 2.

En cuanto a un ámbito económico, finalmente, desde Dreams señalan que en los doce días de funcionamiento que tuvo su operación durante noviembre pasado solo en el Casino de Monticello (considerando su apertura el 18 de noviembre) –de acuerdo a estadísticas de la Superintendencia de Casinos de Juego (SCJ)-, ésta pagó, en el contexto de una oferta de juego acotada y en menos de una quincena, casi $300 millones en Impuesto al Valor Agregado (IVA), otros cerca de $300 millones en Impuesto Específico al Juego por Casino (que se dirige al gobierno regional y a la comuna que alberga al recinto en particular) y, aproximadamente, $40 millones de Impuesto a la entrada al casino, (fondo que se dirige al Fisco), lo que permite contribuir a la actividad económica de las regiones en que operan y también a la actividad del país.

Fuente: sectordeljuego.com

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