En 20 días desalojan al Nogaró

El casino arrastra una deuda de cientos de miles de dólares.

El juez Luis Rodolfo Imperial Fernández dio inicio el pasado martes al proceso de desalojo del complejo de la avenida Gorlero que alberga desde hace ocho décadas al casino Nogaró. El magistrado, titular del Juzgado de Paz de 3er Turno de Maldonado, resolvió el desalojo a partir del planteo efectuado por una de las integrantes de la sociedad indivisa propietaria del bien.

La resolución del magistrado se tomó al amparo de la demanda interpuesta por los propietarios contra la firma Vidaplan SA, concesionaria de la sala de juegos explotada por la Dirección General de Casinos.

La demanda fue solicitada luego que la arrendadora no cumpliera con los pagos del alquiler, generándose una deuda de 600 mil dólares, según la parte actora. Además, la empresa debe otros 200 mil dólares por los gastos comunes.

La firma fue intimada exigiéndose el desalojo por “mal pagadora”. “No habiéndose verificado el pago de las sumas intimadas en el plazo de diez días hábiles inmediatos y siguientes a la intimación referida, la demandada ha incursionado en mora, por lo que conviene al interés de esta parte se decrete el desalojo de la finca de autos por el plazo de veinte días”, sostuvo la actora en el escrito presentado ante el juez Imperial. El magistrado explicó a El País que su decisión es un “decreto preliminar” que se resuelve a partir de una “cierta apariencia” de los hechos que se plantean.

En un plazo de diez días “la demandada puede oponer excepciones, lo que motivará que luego se convoque a audiencia para una sentencia. En una de esas, el decreto liminar puede ser revocado. Todavía no está firme”, explicó Imperial. En caso de una sentencia definitiva, la parte perdedora puede apelar el fallo. “Este es un decreto inicial, de trámite de desalojo”, agregó el juez.

“En caso que la parte demandada no se presente en el plazo de diez días hábiles, el fallo queda firme”, dijo Imperial. “Esto habilitará a una nueva etapa que es el eventual lanzamiento”, indicó.

Historia.

La construcción data de fines de los años treinta del siglo pasado, cuando los hermanos argentinos Modesto y Emiliano Sagasti desembarcaron en Punta del Este para comprar el entonces edificio en construcción que luego se llamaría Nogaró.

A partir de 1948 pasó a manos del Estado que lo alquila hasta el presente. La propiedad pasó a Jorge y Armando Sagasti, hijos de ambos empresarios. En la actualidad, el complejo es propiedad de la tercera generación de la familia.

En el año 2009 la familia Sagasti y la Dirección General de Casinos anularon el contrato de alquiler que los unía desde 1948. En su lugar, la firma Vidaplan Sociedad Anónima, propietaria del entonces hotel Mantra de La Barra, firmó un acuerdo con el Estado bajo la modalidad de explotación mixta de la sala.

La Dirección de Casinos explotaría la sala y le pagaría un alquiler a Vidaplan SA. A su vez, esta arrendaría el local a la familia Sagasti.

Fuente: elpais.com.uy

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