Por el dólar, ahora no quieren las tragamonedas bonaerenses

La apertura de sobres de la licitación de los siete casinos provinciales se vio afectada por el aumento del dólar en los últimos meses. Cuatro de los siete ofertantes se retiraron.

El aumento en el precio del dólar no sólo impactó en el nivel de precios sino que también tuvo coletazos en otros rubros. El mundo del juego y apuestas fue uno de ellos. La gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, y el presidente del Instituto Provincial de Lotería y Casinos, Matías Lanusse, avanzan desde hace un año y medio con la licitación de las salas de máquinas tragamonedas en los casinos provinciales.

Después de que se anunció la apertura del proceso, la provincia recibió varios acercamientos de diferentes grupos inversores a lo largo y lo ancho del mundo. La idea que primó fue la transparencia total por lo que los pliegos fueron elaborados durante todo un año. Una vez hecho el anuncio comenzaron a llegar las primeras consultas. Sin embargo, el contexto le jugó una mala pasada. La suba del dólar como consecuencia de la corrida cambiaría hizo que cuatro de los ofertantes se retirarán del proceso.

El llamado para las siete salas de hizo con un dólar a $19 y las ofertas se tuvieron que presentar con uno a $28, una suba del 47%. Si bien los costos de casi toda la infraestructura se encuentra en pesos, las máquinas tragamonedas no. Tienen un costo aproximado de U$D 20.000 cada una.

Quienes comparon el pliego, de un valor de $500.000, pero luego se retiraron fueron Enjoy, que opera entre otros el Casino Conrad de Punta del Este, Codere, uno de los grandesplayers provinciales; Ajest S.A, y la filipina Pagcor.

Todas ellas presentaron cartas directas hacía Lanusse en donde felicitaron el proceso licitatorio pero se excusaron de participar debido a los cambios en las condiciones que generó la suba del dólar.

Como consecuencia de esto quienes quedaron como únicos ofertantes para las tres canastas diferentes fueron Boldt S.A, que fue el primero en presentar su oferta para retener el CasinoTrilenium de Tigre, que es el que más factura en toda la provincia, Casino Victoria, empresa de Daniel Mautone socio histórico del presidente de Boca, Daniel Angelici; y OasisEntertaiment Group, que en la actualidad explota el Bingo Pilar.

“Te piden todo el tiempo que seas transparente para que no sean beneficiados los más grandes players. Hacemos eso, damos una transparencia total y se terminan excusando todos y no compiten”, se quejó una alta fuente oficial. En horas se conocerá qué oferta presentó cada uno de ellos.

En promedio se espera que en el plazo de entre un mes y medio y dos meses se tendrán las adjudicaciones. Si ninguna de las ofertas llega a contentar a la provincia Vidal tiene a su disposición la decisión política de estatizar directamente la explotación de las máquinas. Es que en la provincia los casinos son potestad del Estado.

¿Cómo era la licitación?

En febrero de este año Vidal y Lanusse anunciaron la primera licitación en la historia de la provincia. Durante los ocho años de gestión del ex gobernador Daniel Scioli la moneda corriente era el descontrol en materia de regulación de la industria al punto de que la sala que controla de forma online a las maquinas tragamonedas se quedaba sin luz misteriosamente todos fines de semana. Los contratos con los casinos corrían la misma suerte. En 2016 cuando asumió la gestión de Cambiemos el primer presidente del Loteria, Melitón López, notó que la sala Hyperion se quedaba sin luz durante los fines de semana.

Esa sala tiene como finalidad controlar de forma online cada una de las máquinas tragamonedas que se encuentran en toda la provincia. Al no funcionar el Ejecutivo dependía de lo que los propios empresarios le declaraban que tuvo de juego cada máquina. Es por eso que las autoridades tuvieron que comprar un grupo electrógeno para poder evitar ese “peculiar” problema.

Todos los gastos operativos, hasta la luz, el agua y el gas, corrían por cuenta de las arcas provinciales. Los concesionarios sólo tenían que tener en funcionamiento las máquinas tragamonedas y se llevaban el 50% más IVA de las ganancias. Ese esquema fue el que Vidal buscó cortar y hacerlo extensivo al resto de las actividades lúdicas que se explotan en la provincia: bingos e hipódromos.

La licitación se hizo por canastas, es decir que se agruparon las salas que se iban a licitar. Las dos joyas dentro del proceso son el Trilenium y el Casino Central de Mar del Plata. Para el primero, si no logra mantener la concesión Boldt, se calculó que se deben invertir solamente en la infraestructura $800 millones. Para el segundo se precisa volcar $400 millones para levantarlo a nuevo.

Los siete casinos serán licitados en tres canastas, que combinan las salas más y menos rentables, para que no haya ofertas desiertas: Trilenium (Tigre) se licitará junto al casino dePinamar, el Central (Mar del Plata) junto a la sala de Monte Hermoso, y el Hermitage (Mar del Plata) junto a los casinos de Tandil y Miramar.

Fuente: bigbangnews.com

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.