La legalización de las apuestas en la NFL podría salvar el negocio

El pasado lunes fue un día histórico para el deporte en Estados Unidos. El Tribunal Supremo retiró la prohibición de apostar en las distintas competiciones que se celebran sobre su suelo en todo el país. La mayoría de sus torneos (NBA, MLB, NHL…) se habían negado por temor a la aparición de amaños. Ahora es diferente. Tras este giro podría encontrarse la salvación de su deporte rey. La NFL estudia con esperanza el cambio.

La postura de rechazar las apuestas la mantenían la mayoría de los dueños de equipos de la NFL (la competición de fútbol americano) cuando, el pasado mes de marzo, los responsables de la competición les reunieron para abordar el panorama que se les abría ante lo que intuían que sería la decisión finalmente tomada por el Supremo.

En aquel encuentro todos se mostraron reacios al fenómeno de las apuestas. Hoy, dos meses después, esa tendencia ha dado un giro importante y cada vez son más las voces que, dentro de los clubes y, sobre todo, dentro de la NFL, consideran que podría ser una salvación para su competición, en caída libre en los últimos meses.

Menos espectadores por protestas raciales

La culpa de la caída radica en el movimiento de lucha contra la segregación racial iniciado por Colin Kaepernick, exjugador de los San Francisco 49ers en 2016. En agosto de ese año, el quaterback se negó a ponerse de pie durante el himno americano que suena en la previa de cada partido como protesta a las muertes (según su versión, “asesinatos”) de ciudadanos de raza negra a manos de la Policía.

Su gesto, arrodillado cada vez que se entonaban los acordes del ‘La bandera tachonada de estrellas’, se expandió entre la comunidad negra de jugadores y se multiplicó con la llegada de Trump a la presidencia.

Kaepernick no volvió a jugar más en la NFL (no hay equipo que lo quiera contratar), pero su gesto caló tanto que provocó un terremoto en todo el torneo y la sociedad americana.

La consecuencia fue que muchos hinchas contrarios a esta forma de protesta dejaron de ver el torneo y los ratios de audiencia bajaron ostensiblemente, especialmente entre la población que se mueve en la franja de edad de 18 a 49 años, tal y como refleja un estudio de la NBC y The Wall Street Journal de principios de año.

La NFL, la reina de las apuestas

El dato generó preocupación en la NFL. Algunos de sus miembros vieron en la salida de la franquicia de los Raiders a Las Vegas, el paraíso de las apuestas, como una oportunidad de comenzar a calar en la mentalidad de los propietarios, que dieron el visto bueno a este traslado dejando claro que su organismo seguía negándose a que hubiera apuestas en su deporte.

Ahora aquella mentalidad minoritaria a favor de las apuestas se ha extendido en la NFL hasta verse como una oportunidad que avalan los datos y las estrategias de marketing que pretende desplegar la competición.

En cuanto a los primeros, a los datos, resulta que en Nevada, estado en el que sí estaban antes permitidas las apuestas deportivas, las de la NFL superaban a las del resto de las competiciones.

En 2017 este torneo movió 1.800 millones de dólares (unos 1.500 millones de euros), frente a los 1.500 de la NBA (baloncesto) o los 1.100 de la MLB (béisbol). Es este mundo, por tanto, un espacio en el que la NFL se mueve bien con la ventaja de que son las poblaciones más jóvenes las que más entusiasmo muestran a hora de apostar.

El negocio de las nuevas licencias para app

Eso abre nuevas expectativas al torneo, que también sabe que en el extranjero su competición está en fase de crecimiento. The Wall Street Journal informa de que los objetivos de la NFL son abrir una nueva puerta para la venta de licencias de retransmisión a casas de apuestas que permitan a los usuarios ver los encuentros a través de sus aplicaciones para apostar en directo.

Ahí hallaría una veta de ingresos jugosos que permitirían ampliar la afición por la NFL en Europa, donde las apuestas están más normalizadas que en EEUU.

Si la demanda por este deporte aumenta en Europa, también lo harán las opciones de albergar partidos del torneo en el viejo continente. La temporada pasada se jugaron cinco. Si la estrategia funciona, podrían ser más, con el consecuente crecimiento en patrocinios y beneficios.

Un estudio de mercado perfecto

Además, la NFL ha optado por obviar el sendero abierto por la NBA o la MLB, que estudian reclamar a las empresas del sector de las apuestas un impuesto de un 1% de sus ingresos por lo que generen sus competiciones.

La NFL prefiere no imponer esta tasa a cambio de que estas plataformas compartan con la competición los datos sobre los apostantes. Esa información es valiosísima porque permite al torneo conocer mejor a sus fans y emprender nuevas estrategias de marketing y crecimiento basándose en una fidedigna radiografía de sus nuevos consumidores.

elrecreativo.com

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