Junto a Laffont, detuvieron a 35 personas

“El Lujanero” quedó detenido después de casi 40 allanamientos en la ciudad de Buenos Aires y en Berazategui, Quilmes, Ezpeleta, Mercedes, Luján, Florencio Varela, Ramos Mejía, Caseros, San Francisco Solano, Pablo Podestá y San Martín.

Se trata de Roberto Laffont (70), histórico zar del juego en la provincia de Buenos Aires que, como hace 20 años, vuelve a estar acusado de comandar una gigantesca red de “pasadores” y oficinas dedicadas a tomar apuestas clandestinas desde cualquier punto de la Argentina e incluso de Uruguay.

En total, arrestaron a 35 personas e incautaron documentos, teléfonos, faxes, $ 350 mil y computadoras con un programa creado por Laffont para controlar su negocio. Se trata un software para controlar su red de apuestas clandestinas en todo el GBA. Centralizaba sus operaciones en un departamento sobre la calle Lavalle, en pleno microcentro porteño.

La banda tenía un bunker en cada lugar desde donde recepcionaban las jugadas a través de WhatsApp. También recibían jugadas vía fax.

“Este es el resultado de una tarea coordinada con la Justicia, el Ministerio de Justicia bonaerense y el Instituto de Loterías y Casinos de la Provincia. Ellos confiaron en la Policía de la Ciudad para llevar adelante tan importante tarea”, sostuvo el ministro de Justicia y Seguridad de la Ciudad, Martín Ocampo.

Los 35 detenidos fueron indagados el sábado por María de los Ángeles Attarian Mena, titular de la UFI 2 de Berazategui. Todos se negaron a declarar, según confiaron fuentes judiciales. Quedaron detenidos, acusados del delito de asociación ilícita en concurso real con juego clandestino.

El Lujanero Laffont, es considerado un histórico regente de las apuestas. Buena parte de su trayectoria “empresarial” en este rubro la hizo por fuera de los canales legales. Él mismo reconoció que había “levantado” quiniela y apuestas de forma clandestina desde los 18 y durante unos 30 años. Hizo esa admisión en 2003, cuando debió pagar unos 245 mil pesos como rescate para la liberación de su hijo Facundo, que tenía 14 años y estuvo cautivo durante 24 días, en un secuestro extorsivo que por entonces los investigadores del caso vincularon con algún tipo de “revancha” contra el conocido capitalista del juego.

Para esa época, Laffont afirmaba que ya se había “retirado” de la actividad ilegal; se lo reconocía como dueño de agencias hípicas en la zona oeste bonaerense y “hombre fuerte” en el ambiente del turf. Incluso criaba caballos de carreras.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.