Casinos de Atlantic City tratan de revivir sus fortunas

Los problemas de Atlantic City comenzaron en el 2006, cuando le salió competencia en la vecina Pensilvania. Acto seguido la crisis financiera mundial y un huracán tuvieron un efecto nefasto y se siguen abriendo casinos en el noreste de Estados Unidos.

Luego de perder cinco de sus 12 casinos en los últimos cuatro años, Atlantic City festejará el 40 aniversario de la llegada de esas casas de juego reabriendo dos de las instalaciones cerradas, en medio de advertencias de que se están cometiendo los mismos errores que las metieron en líos.

La reapertura del viejo Trump Taj Mahal, ahora como Hard Rock casino, y del Revel, renombrado Ocean Resort Casino, es pintada en este balneario como evidencia de la recuperación dela ciudad del trauma del 2014, en que cerraron cuatro casinos. (El Taj Mahal se les sumó en el 2016). Y el propietario del hotel Showboat considera también la posibilidad de reabrir un casino.

Se trata de vender la idea de que la reapertura de casinos, sobre todo el Hard Rock, que atrae gente en todos lados con instalaciones alusivas a temas musicales, hará crecer el mercado y no se limitará simplemente a quitarle clientes a otros sitios ya existentes. No hace falta decirlo, eso es lo que dijeron los gerentes del Revel y el casino duró apenas dos años.

“Hay muchas razones para esperar que la reapertura de dos casinos, o incluso tres, sea positiva para el balneario”, afirmó Rummy Pandit, experto en turismo y casinos de la Universidad Stockton de Nueva Jersey. “Eso no quiere decir que Atlantic Cityno vaya a tener algunos problemas. El ejemplo de la pizza es oportuno: No importa cómo la corte, si no se hace más grande, algunos van a pasar hambre”.

Joe Bogdovics, de Roebling, Nueva Jersey, y su esposa Debbie estaban en Atlantic City esta semana para asistir a un torneo de billar que generalmente se llevaba a cabo en Bally’s. Pero están dispuestos a ensayar los dos casinos nuevos después de alojarse en el Hard Rock de Cancún, México. Les encantó la música y el ambiente. “Sería muy bueno si ofreciesen eso aquí”, dijo Bogdovics.

Hay gente que no se muestra muy optimista. Walt Swanson, de Knoxville, Tennessee, estaba en Atlantic City en un viaje pagado por Harrah’s, donde se aloja habitualmente. “Te tratan mejor que en otros sitios”, sostuvo. “Estos sitios nuevos tendrán que trabajar mucho para convencerme de que cambie”.

Los problemas de Atlantic City comenzaron en el 2006, cuando le salió competencia en la vecina Pensilvania. Acto seguido la crisis financiera mundial y un huracán tuvieron un efecto nefasto y se siguen abriendo casinos en el noreste de Estados Unidos.

Sin embargo muchas cosas cambiaron en los últimos cuatro años. Las apuestas por internet son cada vez más populares en Nueva Jersey y generan nuevos ingresos. Es posible que la Corte Suprema legalice las apuestas a los deportes en cualquier momento y por ahora no hay competencia en Nueva Jersey.

El empresario de Colorado Bruce Deifik compró el antiguo Revel en enero por US$ 200 millones, una bicoca comparado con los US$ 2,400 millones invertidos cuando fue inaugurado.

“No hay dudas de que Hard Rock y nuestro proyecto les sacarán clientes a los otros casinos”, dijo Deifik. “Así son las cosas. Pero creo que en dos o tres años podemos elevar el nivel (de las aguas). Y cuando hay marea alta, se elevan todos los barcos”.

El CEO del Hard Rock, Jim Allen, por su parte, sostuvo que los nuevos proyectos no se limitarán a redistribuir el dinero. “No nos sirve de nada sacarle un cliente a un competidor para decir que hay mucho movimiento”, expresó. “No le sirve de nada a Atlantic City tener dos superestrellas y que todos los demás sufran”. Los dos casinos abrirán el mismo día el 28 de junio.

Los cinco casinos que cerraron eliminaron unos 11,000 puestos de trabajo. Y es innegable que a los siete que sobrevivieron les está yendo bien en un mercado más pequeño, con menos competencia. Sus ganancias netas aumentaron 22.5% el año pasado, en que llegaron a los US$ 723 millones.

Analistas de Wall Street pronostican que los dos nuevos casinos reducirán significativamente las ganancias de los demás. Y la firma Moody’s no descarta el cierre de algunos casinos.

Lawrence Klatzkin, de Rice, Voelker LLC, teme una costosa guerra promocional. “Si Ocean Resort abre y tiene los mismos problemas, como le ocurrió a Revel, ¿cunde la desesperación y empiezan a dilapidar dinero, obligando a que los demás también lo haga?”, preguntó. “Los márgenes de ganancias disminuyen y a todos les cuesta más sobrevivir”.

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