El sector del juego peruano aporta importantes sumas al desarrollo

Todos saben que los casinos y tragamonedas basan su operación en el lucrativo negocio de los juegos de azar, pero pocos conocen que hoy en día es uno de los sectores más fiscalizados en el país, el que tiene más empresas formales y que el impuesto que grava esta actividad contribuye con más de S/. 60 millones para el desarrollo del turismo, la artesanía e incluso al deporte nacional.

Para profundizar más sobre este y otros temas, Portal de Turismo conversó en exclusiva con Manuel San Román, titular de la Dirección General de Juegos de Casino y Máquinas Tragamonedas (DGJCMT), entidad adscrita al Viceministerio de Turismo.

¿Qué regulaciones tiene este sector? ¿Cómo se combate la ludopatía y el lavado de activos? ¿Cuál es el impuesto que grava la actividad, cómo se distribuyen los S/. 300 millones recaudados anualmente y a quiénes beneficia? Conozca más en esta entrevista.

¿Qué problemática enfrenta el sector de juegos de azar en el país? ¿Cuál es el trabajo de la Dirección General de Juegos de Casino y Máquinas Tragamonedas (DGJCMT), que tiene a su cargo una actividad que ha sido cuestionada muchas veces? 

– Lo primero es señalar que esta “fama”, este “prestigio” negativo que nos precede, viene de un pasado donde sencillamente el 4% de la actividad era formal y el 96% funcionaba con acciones de amparo. Ese tema hizo que las empresas no pagaran impuestos y que las máquinas entraran sin el control de aduanas. Desde entonces, la gente se quedó con esa imagen. Pero todo esto ya cambió. Uno de los logros que tiene la DGJCMT es que los periódicos ya no estén hablando de la actividad; antes se hablaba de forma negativa porque era una actividad mal vista.

– Los medios denunciaban temas como ludopatía y lavado de activos…

– Todo estaba ahí metido, porque no era formal. Pero una vez que logramos formalizar la actividad fue muy fácil ver la interconexión de las maquinas, la aplicación de una ley de ludopatía y un sistema de prevención de lavado de activos. La preocupación que hemos tenido desde el Mincetur es hacer un trabajo bien hecho, como se tiene que hacer. Hoy somos parte de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y hemos cumplido con todas las metas que nos ha puesto la Comisión Ejecutiva Multisectorial contra el Lavado de Activos y el Financiamiento del Terrorismo (Contralaft). Luego nos hemos alineado al Sistema de Prevención de Lavado de Activos como Mincetur, a través de la Dirección de Casinos.

– ¿Y cuál es su función actualmente?

– Lo que estamos haciendo es que la actividad no vuelva a reventar, tal como ocurrió en un momento. Hoy tenemos el 100% de la actividad formal.

– ¿El 100% de la actividad formal? ¿Es una cifra real? ¿Es el sector más formalizado del país?

– Definitvamente sí. Pero eso no significa que ahora, en estos momentos, se esté abriendo una sala informal. Sin embargo, ahora tenemos como aliado al empresario formal, quien nos dice: “Yo pago impuestos, usted me fiscaliza, entonces ciérreme esta sala que me está haciendo una competencia desleal”. Este es un ejemplo de que sí se puede formalizar en el Perú, algo que era imposible de hacer en un sector.

– ¿Cómo se logra formalizar todo un sector? ¿Cuál es la fórmula que han utilizado?

– Nosotros tenemos el apoyo del ministro del sector. A dios gracias, todos los ministros que hemos tenido nos han apoyado. Por ejemplo, la actual premier Mercedes Aráoz, cuando era ministra en el Mincetur, fue con quien fuimos al Congreso para pelear por la ley de formalización; ella está al tanto de cómo fue el logro de la formalización del sector. Por tanto, creo que ahora tenemos una coyuntura excelente, pues la premier Mercedes Aráoz y el ministro Eduardo Ferreyros saben perfectamente cómo funciona la actividad y cómo se formaliza. El trabajo que ahora tenemos es respaldar a quien confía en nosotros.

– Pero hay un desconocimiento en la gente de a pie sobre la formalización del sector Casinos y Tragamonedas y el aporte que genera, no solo para la economía nacional, sino también para la sociedad en general.

– Yo creo que sí hay un desconocimiento, porque siempre se ha tratado de mantener un perfil bajo de esta actividad, después de ese perfil tan alto que tenia pero malo. Lo que se ha tratado es de mantener un perfil bajo mientras se hacían las cosas bien. Esta es una actividad que el Estado no promueve, pero tampoco la prohíbe; sino, la tolera. Entonces, bajo esos tres parámetros hemos estado trabajando.

– ¿No la prohíbe, la tolera?

– Así es, la tolera. Pero la tolera bajo ciertas condiciones especiales. Es decir, el que usted tenga una autorización expresa para operar, es una consideración especial que el Estado le da, pero para que cumpla con las reglas y las condiciones tal como están estipuladas. Es muy fácil pedir una autorización; pero, por ejemplo, si ingresa un menor de edad o una persona con armas a su sala, usted está perdiendo su autorización. Además, tiene que cumplir con el pago de sus impuestos, etc. Las cosas han cambiado totalmente. El 100 por ciento de las máquinas tragamonedas que existen a nivel nacional, están interconectadas con nosotros en el Mincetur.

– ¿A través de un sistema electrónico especial?

– Claro, y es un sistema que usted ha elegido y ha comprado. Lo que hemos hecho es no ir con un solo sistema, para que no digan mañana que hay un monopolio o algún tipo de ganancia. Nosotros dijimos que todo aquel que cumpla con los requisitos técnicos, puede comercializar los sistemas electrónicos y quien los ha evaluado fueron laboratorios de certificación internacionales, de Las Vegas, de Eslovenia, etc. Entonces, una vez que estos laboratorios han certificado el cumplimiento de todas las condiciones y, por lo tanto están homologados, el operador elige qué sistema le conviene, porque todos están interconectados con nosotros. Ese es el logro y ahora debemos seguir adelante. Pero la preocupación que tenemos ahora es que, si mañana hay algún problema en alguna sala lejana del Perú, eso va a reventar e impactará en toda la actividad y todo este trabajo se va a ver afectado, justamente porque alguien incumplió con la norma.

Es una actividad sensible.

– Sumamante sensible.

– Por otra parte, ¿qué acciones están haciendo para combatir la ludopatía?

– Con respecto a la ludopatía, somos una de las pocas actividades en el mundo que tiene un registro de personas autoexcludias; es decir, si hay alguna persona que se siente afectada, puede venir a inscribirse en el registro de ludópatas y esa persona no entrará a ninguna sala de juegos. Suponiendo que esa persona no quiere inscribirse pero está afectada por la ludopatía, la familia puede inscribirlo, pero antes debe llevarlo a un examen médico, con un psiquiatra o un psicólogo, quienes emiten un certificado y con ello lo inscriben. Por lo tanto, nosotros cumplimos con el objetivo de que no haya ninguna sala con ludopatía. Hay un dicho bien claro: así como el dueño de un bar no quiere a una persona alcohólica en su negocio, porque le puede romper el bar; las salas de juego no quieren a un ludópata, porque les hacen problemas.

¿Se está promoviendo el juego responsable en las salas?

– Las dos cosas que estamos haciendo como Mincetur es promover una política de juego responsable. Vamos a sacar una página web sobre Juego Responsable, con la finalidad de que todas aquellas personas que van a las salas, vean que se trata de un entretenimiento y tiene que ser de alguna manera controlado; que un poquito más de tiempo en la sala no significa que van a recuperar la plata. Es un tema de política, de videos y de tips que estamos brindando para que las personas se concienticen de tal manera, que la responsabilidad sea lo primordial.

– El lavado de activos es un tema que está siempre bajo la lupa. ¿Cuál es su trabajo al respecto?

– En el tema de lavado de activos, la primera cosa que hacemos nosotros para dar una autorización, es que evaluamos a la empresa, a los socios, a los apoderados y a los gerentes. Esa evluación sobre cuál es su patrimonio, su respaldo y todo, se envía a la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) del Estado, porque por ley estamos obligados a ello. Ahí ven que las empresas no vayan a ser un vehículo para lavar dinero. Y lo otro, es que estamos inmersos en el Sistema de Prevención de Lavado de Activos, de tal manera que las empresas están obligadas a reportar a la UIF cualquier operación sospechosa y, además, tienen que llevar un registro de operaciones. Es decir, toda operación de más de US$ 2,500 tiene que ser registrada, todo el registro de ganadores tiene que estar allí. Y nosotros supervisamos para que esto se cumpla y si no ocurre, las multas son bien altas.

– ¿Hay una supervisón constante?

– Así es. Son alrededor de 300 sujetos obligados que tenemos y este año hemos cerrado con más o menos 180 supervisiones. Más de la mitad y el próximo año haremos más.

– Constantemente vemos acciones de destrucción de máquinas tragamonedas ilegales…

– Como le decía, nosotros tenemos el 100% de la actividad formal, pero en este momento podrían estar abriendo una sala informal. El trabajo que nosotros hacemos es que vamos y la cerramos. Ya no hay ninguna acción de amparo que pueda las respaldar, ya no hay razón alguna para que haya una sala ilegal,. Nosotros hacemos nuestra labor de inteligencia, vamos y decomisamos las máquinas tragamonedas y las internamos en nuestro almacen; luego, dos veces al año se destruyen, en junio y en noviembre. Más o menos estamos destruyendo alrededor de 600 máquinas, provenientes de salas grandes y otras dirigidas a menores de edad.

– ¿Los juegos para menores de edad representan un gran dolor de cabeza?

– La lucha que teníamos contra las máquinas dirigidas a menores de edad, de alguna manera la hemos ganado. Antes, en un buen operativo, habían 150 máquinas decomisadas y hoy son unas 10. Actualmente, lo que venimos haciendo son coordinaciones con el Ministero de la Mujer para controlar todo lo que son los sistemas de video-loterías, porque con la excusa de video-loterías se están haciendo máquinas tragamonedas. Entonces, hemos quedado con el Ministerio de la Mujer que si ellos no tienen autorización o están haciendo juegos por internet, están usando slots, tragamonedas o casinos, nosotros vamos a quitarles las máquinas.

– ¿Y cómo va la regulación de los juegos por internet? Muchas de estas empresas no necesariamente tienen presencia física en el país.

– La legislación está lista. Pero el problema no es que estas empresas hayan entrado o no al país, sino que los peruanos han entrado a ellas. El expectro radioeléctrico no tiene límites, no hay control. El Código Civil del Perú señala que todos los juegos de azar están permitidos, salvo los expresamente prohibidos como son las máquinas dirigidas a menores de edad y las carreras de galgos, después todo lo demás está permitido. Y en esa ventana se han colado los juegos por internet, principalmente las apuestas deportivas. Entonces, lo que estamos haciendo es regular esa actividad, para que sean solamente las empresas autorizadas las que trabajen en el Perú. La UIF presentó un decreto legislativo mediante el cual le ha dado al Mincetur la facultad para que regule esta actividad. Lo que vamos a hacer es presentar un proyecto de Ley al Congreso para regular los juegos por internet y las apuestas deportivas. Vamos a tener todo ya controlado.

– ¿Cómo se regula una actividad por internet?

– La tarea no es fácil. Lo primero es que tiene que haber una empresa constituida en el Perú, con lo cual ya tiene que aportar su impuesto. Lo segundo es que sólo van a operar todos aquellos que tienen dominio peruano (.pe), por lo tanto no van a poder operar en la nube. Tercero, solamente van a poder hacer comercilización, promoción o ‘sponsoría’ (auspicios publicitarios) los que tengan autorización sectorial, bajo responsabilidad penal de quien los contrate. Esas empresas sin publicidad, mueren. Cuarto, ninguna municipalidad podrá darles permisos o licencias de funcionamiento sin autorzacion sectorial. Lo que vamos a hacer es una persecución junto con el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), para todo lo que son las páginas web ilegales, los IP ilegales y también los URL, porque estos últimos jalan mucho más. Porque, al cerrar un IP, mañana o más tarde pueden conseguir dos o tres más, pero sin URL pierden su identidad. Entonces, por ahí va el tema de regulación.

– Finalmente, hablemos sobre el impuesto de ley que grava a los juegos de casino y máquinas tragamonedas en el país. Muy pocos saben cómo se distribuye este tributo. ¿Cuánto va a las municipalidades o a los ministerios? ¿Cómo beneficia a otras actividades económicas?

– El impuesto es el 12% de la ganancia neta (net win), que es la diferencia entre lo apostado (coin in) y lo pagado (coin out). De ahí queda una utilidad que se llama ‘net win’, del cual se paga un 12% por impuesto. Es decir, lo primero que pagan los operadores es el impuesto y luego sus necesidades, como alquiler, planillas, impuesto a la renta (en esta actividad no hay IGV), entre otras. Luego, de ese 12% de impuesto, que representa alrededor de 300 millones de soles anuales, un 30% va a la municipalidad provincial donde está la sala; otro 30% a la municipalidad distrital; un 10% al Instituto Peruano del Deporte (IPD) que es un aporte importante (S/. 30 millones) con el cual –por ejemplo– se remodeló el Estadio Nacional; después viene un 15% que va al tesoro público y el 15% restante va al Mincetur. Y de ese 15% que viene al ministerio, la tercera parte se va a los Centros Tecnológicos en Artesanía – CITEs (S/. 13.5 millones) y el saldo se reparte de la siguiente manera: más o menos una tercera parte para la fiscalizacion de la actividad (S/. 11.2 millones) y el resto va para desarrollo turístico (S/. 20.2 millones). Al final, nosotros, como DGJCMT, ¿con cuánto vivimos para fiscalizar toda la actividad? Más o menos con un 4% del total del impuesto y con eso lo hacemos bien. Ese es el presupuesto de nuestra Dirección.

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