Sigue la polémica por el cobro de entrada a los bingos de Provincia

Costará $ 20 y se usará una tarjeta magnética. Empresarios dicen que con eso y los impuestos los ahogan. Lo recaudado deberá usarse contra el juego compulsivo.

El ingreso a las salas de bingo en la Provincia de Buenos Aires ya no será gratis. Está resuelto por una ley. Pero el cobro de $ 20 para acceder y jugar en las tragamonedas o en la tradicional lotería abrió una polémica con las empresas que administran las salas y eso demora supuesta en marcha.

Según explicaron en el Instituto de Loterías provincial, la normativa que votó la Legislatura a fines de 2016 se aplicará con una tarjeta magnética, similar a la SUBE para que el apostador la apoye sobre el “slot” o la pase por un lector antes de sentarse.

“Queríamos buscar una lógica que permita, además de obtener una recaudación adicional, controlar la ludopatía”, aclararon. El plástico permitirá conocer el comportamiento de los jugadores e impedir que puedan apoyar las tarjetas quienes se “autoexcluyan”.

Hay 2.350 personas que pidieron, voluntariamente o por tratamiento, la prohibición de ingreso a los complejos, según el programa contra la ludopatía del Instituto.

En la Provincia existen 46 centros de juego, donde operan 21.000 tragamonedas. Se estima que casi un millón de personas recorre los bingos todos los meses. El 96,7 % va derecho a las tragamonedas.

La ley que establece el pago de $ 20 para “ingreso y permanencia”. El 50% de la recaudación será para la Provincia y la otra mitad, para el municipio donde esté ubicado el bingo. Con esos fondos se deberían promover campañas contra el juego compulsivo.

Los empresarios tienen otra mirada. Consideran que con el cobro de entradas “podría crecer hasta un 30% el juego clandestino”.

También denuncian que hay un intento por hacer un “negocio de $ 170 millones para la instrumentación del sistema y la colocación de lectores en todas las máquinas habilitadas”.

En la misma norma se aprobó un aumento en el impuesto a los IIBB que paga el sector, del 8 al 15%, y la AFIP elevó del 35 al 41% el canon por Ganancias. Nación también creó el llamado “impuesto al juego” de 0,95% por cada apuesta efectuada.

Fuentes del sector de los “bingueros” (en Buenos Aires operan varias firmas, entre ellas Codere y Bolt) creen que buscan “ahogar y destruir” la industria del juego. “Hay miles de familias que viven del entretenimiento. Y son –en algunas ciudades- parte de los atractivos para el turismo”, sostienen.

En tanto, el Gobierno avanza para cobrar las entradas. En Loterías creen que podría aplicarse a partir de noviembre en dos salas, como prueba piloto que permita “evaluar el funcionamiento y realizar los ajustes”.

¿Habrá que pagar para jugar en las tragamonedas y a la lotería en los bingos? Hagan sus apuestas.

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