Brasil podría convertirse en la mayor jurisdicción de juego regulada del mundo

América Latina lleva un tiempo llamando la atención como una región donde el juego podría convertirse en una industria particularmente rentable. Varios países latinoamericanos han estado considerando la adopción de regulaciones favorables al juego que podrían abrir sus mercados a desarrolladores y operadores internacionales.

Aparte de México, que fue el foco de atención del artículo anterior, se puede decir que Brasil es otro país de América Latina cuyos legisladores parecen haber reconocido finalmente la importancia y utilidad de la creación de un ambiente de juego regulado.

Con muy pocas excepciones y bajo una ley federal de la década de 1940, el juego en Brasil es ilegal. Sin embargo, hace casi un cuarto de siglo que los legisladores han estado tratando de legalizar una u otra forma de juego y desarrollar un marco regulatorio que aboliría la prohibición por completo.

Esfuerzos por legalizar el juego en Brasil

Ambas cámaras del cuerpo legislativo bicameral del país, el Congreso Nacional, han estado estudiando las diferentes propuestas legislativas que legalizarían las opciones de juego, incluyendo el juego online y las apuestas deportivas dentro de las fronteras del país. Podemos adelantar que el Senado ha logrado los avances más significativos con su PLS 186/2014, por lo que en el artículo de hoy nos centraremos en esa pieza legislativa.

Bajo el proyecto de ley, originalmente desarrollado por el senador Ciro Nogueira Lima Filho en 2014, tanto casinos físicos como casinos online, salones de bingo, salas de bingo, opciones de apuestas deportivas y el popular juego de lotería Jogo do Bicho Animal Game) deberían ser legalizados dentro de las fronteras del país.

Una versión modificada del PLS 186/2014 fue ampliamente discutida el año pasado e incluso fue aprobada por el Comité Especial para el Desarrollo Nacional del país. Recibiendo mucho apoyo inicial, se creyó que la pieza legislativa podría pasar al Senado a finales de 2016 y ser votada en última instancia. Sin embargo, la esperada votación final no se produjo, lo que significa que los debates sobre los juegos de azar podrían retomarse en cualquier momento durante el año.

Aunque el proyecto de ley ha sido apoyado por los legisladores más fuertes, también ha contado con una firme oposición. Según los legisladores opositores, la legalización de los servicios de juegos de azar podría empeorar la situación económica del país. El juego fue incluso comparado con las drogas y el alcohol en términos de actividad compulsiva y nociva.

Por otro lado, los partidarios del esfuerzo por la legalización de los juegos de azar de Brasil, argumentaron que si el mercado local fuera regulado, atraería a empresas internacionales relacionadas con el juego, inversiones adicionales y generaría unos ingresos fiscales muy necesarios.

El PLS 186/2014 debe ser aprobado por todas las cámaras del Congreso Nacional de Brasil para que entre en vigor como ley. Si se convierte en ley, el proyecto de ley crearía un marco regulatorio para la gestión, regulación y tributación de los juegos de azar. El nuevo régimen regulador también incluiría medidas para prevenir y combatir el blanqueo de dinero y la corrupción.

Es importante tener en cuenta que las loterías estatales, el póquer y las apuestas de carreras de caballos son legales en el país ya que se consideran actividades cuyo resultado se basa en la habilidad y no en la suerte. El bingo también fue declarado legal en la década de los 90, pero fue prohibido en 2007.

El juego ilegal en Brasil: Hechos y Cifras

Brasil ha sido descrito en varias publicaciones como el gigante dormido, en relación con su enorme potencial para convertirse en uno de los mayores mercados regulados del mundo. El juego ya es algo presente en el país. Según el Instituto Brasileño del Juego Legal (Instituto de Jogo Legal, IJL), se generan anualmente unos R$20,000 millones ($6,400 millones) en servicios de juego de azar ilegales. Además, el mercado del Jogo do Bicho podría tener un valor actual de alrededor de R$12,000 millones ($3,800 millones). En términos de apuestas realizadas, el mercado local podría valorarse en alrededor R$55,000 millones ($17,600 millones), ha informado el IJL en un informe sobre el mercado del juego de Brasil.

Como muchas otras opciones de juego, los casinos físicos también están prohibidos en Brasil. Se calcula que alrededor de 200,000 residentes del país viajan al vecino Uruguay para apostar en los casinos locales.

Teniendo en cuenta todas las cifras anteriores y que el juego está estrictamente prohibido en Brasil y sólo se practica de forma ilegal, la IJL ha sugerido que el país pierde anualmente unos R$6,000 millones ($2,000 millones) que podrían contribuir a las arcas en impuestos sobre los juegos de azar.

Con una población de 207.8 millones de personas (Banco Mundial: 2015), Brasil podría ser la jurisdicción de juego regulada más grande del mundo. Existe claramente una gran demanda de servicios de juegos de azar y teniendo en cuenta el amor genético de Brasil por el fútbol, las apuestas deportivas podrían ser todo un éxito en el país. No faltaría el interés de las empresas internacionales relacionadas con el juego en caso de que se legalicen los juegos de azar, se regule su mercado de una manera que atraiga la inversión, entretenga y proteja a los clientes y se obtenga el máximo beneficio de la tan deseada legalización.

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