El diputado Iriart verificó el estado de devastación del Casino de Necochea

En el marco de una recorrida por las localidades de la Quinta Sección Electoral, el diputado Rodolfo Iriart visitó Necochea y realizó un video en el que se muestra el estado de abandono del Casino de la ciudad.

El legislador del Frente para la Victoria pidió una reunión con el intendente Facundo López para ponerse a disposición y trazar acciones en común con el fin de recuperar el espacio que, durante décadas, fue la imagen de nuestra ciudad por excelencia.

La imagen del Casino, otrora emblema del potencial turístico y económico de Necochea, provoca tristeza e indignación. Es la muestra más elocuente de la desidia y el abandono de años, de la ausencia del Estado en el distrito.

A partir de 1997, pasó a la órbita Municipal con la certeza de que las arcas comunales no podrían hacerse cargo del mantenimiento y restauración del edificio.

Del esplendor al ocaso

En base a una investigación y recopilación periodística realizada por el Centro de Estudios Politicos y Sociales SUR, se puede reconstruir el proceso de deterioro del Casino local.

El nueve de febrero de 1973, más de 6 mil personas asistían a la inauguración del Complejo Casino de Necochea. La monumental obra incluía la gran sala de juegos con confitería y bares internos, otra gran confitería con juegos de salón para todas las edades y tres canchas de bowling, pista de patinaje, galería comercial, restaurante, gran piscina, baños saunas, boîte, cine teatro con capacidad de 600 personas y playa de estacionamiento de grandes dimensiones.

Veintidós años después, se clausuraban sus instalaciones en un 75 % gracias a la intervención de diversas instituciones de Necochea y un recurso judicial que impidieron la clausura total del complejo por parte de Lotería Nacional Sociedad de Estado.

En 1994, dejar el Casino en condiciones tenía un costo de obra estimado en 3 millones de pesos, con el dólar “uno a uno” de Menem.

En los años 1998 y 2001, bajo la intendencia de Julio Municoy,  y en 2004, con Daniel Molina, se realizaron llamados a licitación con resultados negativos. Posiblemente porque el llamado implicaba la concesión de las dependencias del complejo, restaurante, confitería, galería, auditórium, pileta, redituable prácticamente sólo durante la temporada alta; el resto del año, los concesionarios deberían hacerse cargo de la restauración y el mantenimiento del complejo.

Esperando el tiro de gracia

En los últimos meses, esta problemática sufrió un nuevo golpe. Hubo un importante desprendimiento de mampostería en la zona del auditorium y recibió hechos vandálicos que destruyeron gran parte del mismo.

Los vándalos destruyeron los vidrios para ingresar y provocaron importantes daños en el foyer, cielorraso, en la sala, tanto en la platea como en el pullman, en las butacas, en el piso y en las arañas de iluminación, que en el caso de la central, es irreemplazable ya que sus piezas fueron construidas especialmente para el Casino de Necochea.

Al día de hoy, el sector donde se desprendió la mampostería sigue abierto y con fácil acceso. Vidrios rotos, cableado eléctrico, hierros colgando y un inminente riesgo de nuevos desprendimientos esperan a cualquier curioso que ronde por el lugar.

Para ponerle la frutilla al postre, en el territorio bonaerense el juego sigue siendo uno de los principales negocios: de los 12 casinos que hay, sólo la sala de Necochea da pérdidas, y no cuenta con máquinas tragamonedas.

agencianova.com

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