Dudas por la aplicación del impuesto al juego

La AFIP no reglamentó lo que dispuso el Congreso al sancionar Ganancias. Puede haber conflicto por la jurisdicción de aplicación.

Para votar la nueva ley con rebaja en el Impuesto a las Ganancias, el Congreso decidió la aplicación de nuevos tributos a la industria del juego. Sin embargo, todavía no está la resolución de la AFIP al respecto, por lo que se desconoce la implementación de esos gravámenes.

La AFIP calculó que recaudaría $ 6.000 millones con mayor presión impositiva sobre la industria de los casinos y bingos. El principal nuevo impuesto a cobrar es un 0,75% sobre cada apuesta en un juego de resolución inmediata. Esto puede ser en una máquina tragamoneda o una “raspadita” que se juega en una agencia de barrio.

El Estado nacional no tiene jurisdicción sobre el juego. Los impuestos sobre bingos, casinos y este sector son de jurisdicción provincial. De hecho, ese fue el reclamo del gobierno de la ciudad de Buenos Aires frente al gobierno nacional para la explotación del hipódromo de Palermo y Casino Puerto Madero. El Ejecutivo porteño reclamaba que los prestadores de juego pagaran Ingresos Brutos en la Ciudad y así lo harán desde este año.

Antes de la modificación de Ganancias, la provincia de Buenos Aires pensaba en subir la alícuota de Ingresos Brutos al juego del 12% al 19%. Fue una idea del ministro de Economía provincial, Hernán Lacunza para mejorar la recaudación de las arcas bonaerenses. La propuesta generó el alejamiento de Melitón López, a cargo del Instituto de Loterías Bonaerenses, disconforme con la idea. La suba en Ingresos Brutos que quedó en el presupuesto provincial de 2017 fue de 15%.

El Congreso estableció que cada persona que ingrese a un bingo o casino pague una entrada de $ 28. El territorio donde existen mayor cantidad de salas de juego es la provincia de Buenos Aires. Si el impuesto es nacional, los recursos allí generados irán al cofre del Tesoro de todos los argentinos, no al de los bonaerenses. Durante 2016, el juego le aportó más de $ 27.000 millones al presupuesto bonaerense.

El objetivo del gobierno de la provincia de Buenos Aires era recaudar más por el juego. Ahora deberán esperar a que la Nación primero cobre el 0,75% de cada apuesta y luego la recaudación de las entradas.

El Estado nacional tratando de cobrar impuestos en una materia (juego) que es de legislación provincial puede provocar conflictos judiciales, según advierten en el sector.

Otro terreno en el que se supone incursionará la AFIP, según la modificación de Ganancias, es el de las apuestas “on line” de jugadores argentinos en sitios internacionales. Diputados aprobó que les cobren un 7,5% a los que pasen su tarjeta de crédito por PokerStars o BWin. Pero el Senado modificó esa tasa y la rebajó a 2%. Salvo Mendoza y Misiones, que tienen concesiones de juego por internet, los colosos del juego “on line” tienen armadas sus sociedades en paraísos fiscales o fuera del alcance del fisco local.

Aunque la AFIP podría obligar a las tarjetas de crédito a cobrar ese 2% en los sitios de apuestas, en la industria del juego local son escépticos al respecto. Dicen que las firmas internacionales son muy ágiles para moverse y zafar de los impuestos. Una de las herramientas que están utilizando es que los apostadores paguen a través de Paypal u otras plataformas de transferencia de dinero “on line”.

El proyecto del Congreso también estableció que las empresas dedicadas al juego paguen un mayor impuesto a las Ganancias que el resto de las compañías. Las lúdicas pasarían a tributar un 41,5% sobre su rentabilidad, un alza con respecto al 35% sobre las utilidades que establece la legislación vigente.

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