ENCRUCIJADA DE LOS CASINOS EN FLORIDA

MOMENTOS CLAVE DE UNA BATALLA INCONCLUSA

Colin Au y los otros ejecutivos de Genting habían asombrado a la ciudad cinco meses antes una mañana de mayo al anunciar que la empresa de casinos de Malasia había comprado los terrenos de The Miami Herald y planeaba construir un enorme “casino turístico” allí.

Genting prometió un centro turístico tan espectacular que atraería a turistas de todo el mundo, sin importar si un cambio en las leyes floridanas en materia de juego permitieran un casino.

Ese era el plan, pero ahora ha cambiado significativamente, Minutos antes de una recepción en el Hotel Four Seasons Miami, el presidente del directorio de Genting, K.T. Lim, llegó con la noticia de que acababa de firmar un acuerdo de $161 millones para tomar el control del complejo del Omni, contiguo a los terrenos de The Miami Herald. Genting prometió inaugurar un casino seis meses después que la Florida cambiara las leyes sobre los juegos de azar.

“Es un riesgo calculado”, dijo Au poco antes de dar a conocer su plan a un grupo de líderes empresariales locales y funcionarios electos.

“Estamos respondiendo a las preocupaciones y tratamos de crear empleos lo más rápido posible. El Omni es lo que llamamos una solución lista para decorar”.

Para Genting fue una decisión táctica atraer a la Legislatura de la Florida con la promesa de crear empleos de inmediato.

Pero también fue un cambio significativo en el mensaje de Genting. De repente lo principal no era un nuevo y espectacular centro turístico que impulsara el desarrollo de la economía local. Ahora lo más importante era cuán rápido Genting puede abrir un casino.

“Eso muestra que son una empresa dedicada a los casinos”, dijo Stuart Blumberg, jefe retirado de un grupo de hotelería de Miami-Dade y crítico de Genting.

“Uno no llega a una comunidad, compra un terreno y entonces dice: ‘Dentro de un año van a tener un casino’”.

La adquisición de Omni no fue suficiente para superar la oposición de una legislatura conservadora ya inclinada a votar contra nuevos casinos. El 3 de febrero, uno de los patrocinadores legislativos de Genting retiró un proyecto de ley que contemplaba crear el destino turístico Resorts World Miami en el centro de Miami.

La eliminación del proyecto favorable a Genting no fue una sorpresa para muchos observadores en Tallahassee, quienes desde el principio les dieron a Genting y a su contraparte de Las Vegas pocas probabilidades de ampliar el juego de azar en la Florida.

Eso también sirve de fondo —por lo menos este año— a uno de los debates más caldeados de los últimos tiempos sobre el futuro del sector turístico de la Florida.

Varios momentos marcaron el debate, a saber:

•  27 de mayo del 2011. La comunidad empresarial de Miami despertó con la noticia del mayor acuerdo de bienes raíces del año; uno que se desarrolló en secreto dentro de la mayor empresa de medios en la ciudad. La mayor firma de casinos del sudeste asiático había pagado $236 millones por los terrenos de The Miami Herald.

Aunque el asombroso anuncio fue el presagio de un gran debate, el anuncio de Genting envía un mensaje diferente: la armonía con los vecinos.

Genting ocupó un salón de conferencias en el Centro Arsht al otro lado de la calle. Junto a los ejecutivos de Genting estaba entado el presidente de la junta directiva del Arsht, Mike Eidson.

Antes de anunciarse el trato, ejecutivos de Genting informaron a líderes del Arsht que apoyarían al complejo artístico, falto de fondos, con la adquisición regular de boletos, nuevos estacionamientos y la promesa de no competir con las ofertas del teatro, que funciona con dinero de los impuestos.

•  14 de septiembre del 2011. Al revelar su visión de Miami, Au quería un plan audaz que subrayara lo que estaba en juego. Si la Florida apoyaba a los casinos, Miami tendría un destino turístico que competiría por el preciado mercado asiático y miles de empleos en una comunidad donde el desempleo sobrepasa el 10 por ciento.

Las 5,200 habitaciones de hotel casi duplicarían el inventario del centro de Miami. Los 50 restaurantes significaban casi del doble de los grandes casinos de Las Vegas strip.

•  11 de octubre del 2011. Frank Nero, jefe del Beacon Council, convocó a dos periodistas de The Miami Herald a su oficina para una entrevista.

Armado con una montaña de documentos y libros contra los casinos, Nero advirtió que Miami pudiera encaminarse a una debacle económica.

“Los casinos son aspiradoras”, dijo. Sus comentarios rebotaron en el liderazgo político y empresarial de Miami-Dade.

El alcalde Carlos Giménez y los pesos pesados del sector privado “querían deshacerse de mí”, dijo Nero.

•  9 de noviembre del 2011. El magnate de casinos más famoso después de Donald Trump se sentó a comerse un plato de cangrejo.

Frente a Steve Wynn estaba la alcaldesa de Miami Beach, Matti Herrera Bower, líder de un municipio opuesto al juego, pero Wynn quería construir en terrenos municipales si la Florida cambiaba sus leyes.

“Creo que Miami Beach es el mejor lugar para un casino turístico en Estados Unidos”, le dijo Wynn a los reporteros.

•  16 de noviembre del 2011. Au maldijo dos veces en una enérgica presentación en la Legislatura, el debut oficial de Genting en Tallahassee, desestimando enfáticamente los alegatos contra los casinos con expresiones subidas de tono.

Muchos estaban escépticos de la promesa de 100,000 empleos y unos $6,000 millones en gastos adicionales por parte de los tres casinos turísticos permitidos en el proyecto de ley.

Pero las profanidades de Au frente a los legisladores fue lo que marcó la audiencia, que capturó la sensación de que Genting no entendería bien los movimientos políticos necesarios para aprobar la controversial ley.

•  12 de diciembre del 2011. Seis meses después de comenzar el debate, había poco que decir. Así que un foro del Beacon Council sobre el juego terminó como se esperaba, con los argumentos y críticas de costumbre.

Entonces fue la sorpresa, cuando un panelista criticó a Genting por querer construir el mayor casino turístico del mundo en Miami, a lo que el ejecutivo Christian Goode objetó. “No está siquiera cerca de ser el mayor”, dijo. “Eso es simplemente falso”.

•  2 de febrero del 2012. Era la víspera del voto crucial en una comisión de la Cámara en Tallahassee, y los partidarios estuvieron a un voto de lograrlo.

Todo dependía de un voto. El éxito significaba que la ley de casinos habría avanzado más que otros años en la Legislatura, cuando Sands y otras empresas estadounidenses presionaban calladamente a favor de los casinos en el sur de la Florida.

“Esto es como el cubo de Rubik”, dijo Nick Iarossi, cabildero de Las Vegas Sands Corp.

“Siempre que hay tantos intereses especiales presionando desde tantas direcciones hay problemas. Los legisladores prefieren no lidiar con eso. Votar en contra en un año de elecciones es lo seguro”.

Al final, el patrocinador, el representante estatal Erik Fresen, demócrata por Miami, retiró el proyecto de ley cuando la política conservadora de la Cámara y el poder de la coalición contra el juego —liderada por la Cámara de Comercio de la Florida y Walt Disney World— probaron ser demasiado fuertes.

A pesar del final negativo y abrupto, el debate sobre el juego este año fue más destacado que en períodos legislativos anteriores. Genting subió la parada al colocar el dinero sobre la mesa e invertir $500 millones en bienes raíces en Miami.

“Genting tomó algo conceptual y lo hizo más tangible”, dijo Justin Sayfie, cabildero que representa al Hotel Westin Diplomat en el asunto. “Esa inversión ciertamente hizo aumentar la visibilidad del proyecto”.

No cabe duda de que Genting regresará. La empresa ha explorado saltarse a la Legislatura e impulsar una campaña de peticiones a nivel estatal para incluir un referendo sobre el juego en la boleta en el 2014, que daría a los electores de Miami-Dade y Broward la autoridad para aprobar los casinos.

Jessica Hoppe, asesora jurídica de Resorts World Miami, dijo que la empresa opina que los esfuerzos de este año “fueron el comienzo de un diálogo importante a nivel estatal”.

“Atribuimos este avance a nuestro compromiso con Miami y nuestro enfoque transparente en educar al público sobre nuestros planes y aprovechar el apoyo de la población”, expresó Hoppe en una declaración.

¿Y el resto?

“El hecho de que una comisión no puede reunir los votos suficientes no significa que el mercado ha cambiado”, dijo Alan Feldman, vicepresidente senior de Relaciones Públicas de MGM Resorts International.

“La Florida es todavía un mercado asombroso”.

Pero Las Vegas Sands no está tan segura.

“Mi cliente está reevaluando si la Florida es un mercado real y si hay apoyo político para los casinos de destino turístico”, dijo.

elnuevoherald.com

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